¿Puede tener un pedófilo un cargo de responsabilidad en la congregación?

Se sabe que los testigos de Jehová se reunen en congregaciones. Cada miembro de esta religión  pertenecerá generalmente a la congregación que esté más cerca a su domicilio. En cada congregación hay un grupo de “ancianos” que son los pastores que dirigen una congregación. Con menos autoridad están los siervos ministeriales, que están subordinados a los ancianos. Hay ciertos requisitos que la organizacion jehovista exige para que un miembro activo pueda ocupar estos cargos. En la siguiente carta “secreta” que el cuerpo gobernante de los Testigos de Jehová dirigió en 1998 a todos los ancianos, se exponen sugerencias para que los ancianos sean “prudentes” a la hora de recomendar para el cargo de “anciano” o “siervo” ministerial, a uno que haya cometido el crimen de pedofilia.

Mostraremos la porción relevante de esta carta que corresponde solo al asunto de abuso de menores:

       20 de julio de 1998        

        CONFIDENCIAL

A LOS CUERPOS DE ANCIANOS

Estimados hermanos:

Suministramos seguidamente, para su consulta futura, la información sobre algunos asuntos graves presentada en el curso suplementario de quince horas para los ancianos de congregación.

Abuso deshonesto de menores: La carta de la Sociedad a todos los cuerpos de ancianos del14 de marzo de 1997 dice en el párrafo 5 de la página 2: “(Envíen) a la Sociedad un informe sobre cualquier publicador de su congregación de quien se sepa que en el pasado abusó de menores y que en estos momentos sirva, o haya servido en alguna posición nombrado por la Sociedad. Tenemos noticias de que algunos ancianos creen que está directriz no es aplicable si la persona en cuestión abusó de un niño antes del bautismo. Pues bien, los ancianos deben escribir a la sucursal incluso en esa circunstancia y aunque el incidente haya ocurrido hace muchos años. Sí algún cuerpo de ancianos no ha informado alguno de estos casos, debe hacerlo de inmediato. Además, toda la correspondencia que se guarde en el archivo confidencial de la congregación sobre una persona acusada de abuso de menores, se haya probado o no, debe llevar escrita la frase “No destruir”, y guardarse indefinidamente.

Cuando se presentó la Unidad 5(b) ‘TENGAN DISCERNIMIENTO CUANDO ATIENDAN ASUNTOS GRAVES’- del curso suplementario de la Escuela del Ministerio del Reino para ancianos de congregación, se comentaron algunas cuestiones con un grupo de ancianos. Durante esa sección de la unidad se plantearon ciertas preguntas sobre los problemas relacionados con el abuso de menores. La pregunta 6 fue la siguiente: “¿Qué factores deben tenerse en cuenta al decidir de qué privilegios puede disfrutar en la congregación quien en él pasado abusó de menores, si es que puede recibir alguno?”. La respuesta incluía esta oración: “Hay también consideraciones legales”. Algunos hermanos han preguntado cómo y por qué deben afectar las consideraciones legales nuestras recomendaciones de quienes en el pasado fueron culpables de abuso de menores.

A los hermanos a quienes se conceden privilegios de servicio, como los ancianos y siervos ministeriales, se les coloca en un puesto de confianza. Los demás consideran que la persona que recibe privilegios en la congregación es digna de confianza, y se sienten con más libertad para dejar que cuide o supervise a niños pequeños. La congregación quedaría desprotegida si nombráramos prematuramente anciano o siervo ministerial a un individuo que abusó de menores. Además, los funcionarios judiciales y los abogados responsabilizarán a toda organización que con conocimiento de causa coloque en puestos de confianza a personas que en el pasado abusaron de menores, si alguna de ellas volviera a abusar de un niño más adelante. Esta situación podría resultar en pleitos costosos para los cuales habría que dedicar fondos que deben utilizarse para impulsar la obra del Reino. De modo que también han de sopesarse las consideraciones legales, además del grado de notoriedad, el alcance de la mala conducta, cuántos años han pasado y cómo ven al hermano ahora la congregación y las personas de la comunidad, incluidas las víctimas.

Note que no se excluye la posibilidad que sea recomendado,  como “siervo ministerial” o “anciano”, a uno que haya cometido pedofilia en el pasado . Por supuesto, la organización les pide a los ancianos que no recomienden a tal criminal “prematuramente”, no tanto por el daño que puedan causar a niños de la congregación, sino porque esto “podría resultar en pleitos costosos”. Entonces, lo que le preocupa más al cuerpo gobernante de los testigos de Jehová es el dinero que les cuesta defenderse legalmente, y en segundo plano proteger a las posibles víctimas. Pero observe que se interpreta  que si el crimen de pedofilia no ha alcanzado un alto “grado de notoriedad”, y “han pasado” muchos años, es posible que entonces se le nombre para uno de estos cargos.

En una carta  anterior, que data del 14 de Marzo de 1997, se menciona que en la revista La Atalaya (edición del 1 de Enero de 1997), que es un documento público, se excluye toda posibilidad de que uno que haya cometido pedofilia puede tener algún cargo en la congregación.  Pero leyendo toda la carta el cuerpo gobernante entra al final en  contradicción:

 

14 de marzo de 1997
C 0 N F I D E N C I A L

página 1

A TODOS LOS CUERPOS DE ANCIANOS

Queridos hermanos,

El articulo “Aborrezcamos lo que es inicuo de La Atalaya del 1 de enero de este año, dirigió nuestra atención a un tema muy serio relacionado con la pureza de la organización de Jehová en estos últimos días. Es nuestra responsabilidad resguardar al rebaño de Dios de las amenazantes influencias allí expuestas. (Isa. 32:1, 2.)

Deseamos tomar, las medidas que sean necesarias para propiciar la protección de la congregación, y en particular, la de nuestros hijos, de las prácticas malsanas que a cada momento empeoran en el mundo. Nos sentimos agradecidos de que la verdad haya refrenado la proliferación del abuso sexual de menores dentro de la organización de Jehová.

¿Qué constituye abuso deshonesto de menores? El Diccionario enciclopédico Salvat universal, define “paidofilia” (pedofilia) como “perversión sexual, consistente en la elección de niños como objeto para satisfacer impulsos sexuales”. (Véase “Preguntas de los lectores” de La Atalaya del 1 de febrero de este año, página 29.) En Deuteronomio 23:17, 18 se condena esa practica por ser “detestable”. Véanse las notas al pie de la pagina sobre los versículos 17 y 18 en la Biblia con referencias. También será útil leer la nota al pie de la página 10 de ¡Despertad! del 8 de octubre de 1993. En consonancia con estas referencias, hacemos en la presente un análisis de lo que constituye esa perversión sexual que hace de los niños objeto de abuso deshonesto, lo cual incluye tocamientos por, parte de un adulto. No entramos a discutir la situación en la que un menor, ya próximo a la edad adulta, consciente en tener relaciones con un adulto que le lleva unos años. Más bien, nos referimos, por ejemplo, a situaciones en las que un comité judicial de la congregación prueba que un adulto bautizado, sea hombre o mujer, ha sido culpable de abusar sexualmente de un pequeño, o de forzar a un menor ya próximo a la edad adulta.

¿Ha quién alude la frase “un hombre que haya abusado de menores”?. El articulo “Aborrezcamos lo que es inicuo” de La Atalaya del 1 de enero pasado, dice en la pagina 29, que “un hombre que haya abusado de menores” no llena los requisitos para tener privilegios en la congregación. El artículo se refiere aquí a un individuo “de quien se sepa” que ha abusado de un menor en el pasado, y al concepto que se tiene de él en la comunidad y la congregación cristiana. Ante la congregación, un hombre de quien se sepa que abusó de un menor no estaría “libre de acusación”, no sería “irreprensible”, y no tendría excelente testimonio de los de afuera. (I Tim..1:1-7, 10; 5:22; Tito 1:7.) Debido a su pasado, la comunidad no lo respetaría y, de nombrársele, hasta los hermanos pudieran tropezar.

         Página 2

¿CÓMO PROTEGER A NUESTROS HIJOS?

 La responsabilidad de proteger a los niños descansa principalmente sobre los padres. Se pueden hallar magnificas sugerencias para ellos en el articulo de ¡Despertad! del 22 de enero de 1985, intitulado “El abuso sexual de menores… usted puede proteger a sus hijos”. Otros artículos que los padres deben repasar son el de ¡Despertad! del 8 de octubre de 1993, titulado “Cómo podemos proteger a nuestros hijos?”, y el de La Atalaya del 1 de diciembre de 1996, “Padres que se complacen en sus hijos”; particularmente las páginas 13 y 14, párrafos 18 y 19.

 Deben mantenerse al tanto de las actividades de cualquiera de quien se sepa que en el pasado abusó de un menor. Toda persona que haya manifestado debilidad en este campo debería ser muy consciente de que necesita privarse de estar a solas con un niño. Deberá abstenerse de abrazar o cargar en brazos a los niños, o de tener otras manifestaciones de cariño con ellos. Convendrá que los ancianos adviertan bondadosamente a cualquiera que vean haciendo algo que pueda resultar en una tentación o en causa de preocupación para otros miembros de la congregación. (1 Cor. 10:12, 32.)

 Como se indicó en “La caja de preguntas” de Nuestro Ministerio del Reino de febrero de 1991, y en la carta que se dirigió a todos los cuerpos de ancianos, de fecha 1 de agosto de 1995, cuando alguien se muda de congregación, nuestra norma es enviar una carta introductoria. Pero es imperioso hacerlo cuando el que se muda es alguien de quien se sabe que ha abusado sexualmente de un menor. En nombre de los demás ancianos de su congregación, el secretario debe escribir al cuerpo de ancianos de la nueva congregación y especificar los antecedentes del publicador en cuestión, así como lo que los ancianos de su congregación han venido haciendo a fin de ayudarle. Al nuevo cuerpo de ancianos deberá dársele cualquier advertencia que se estime necesaria. Desde luego, tal carta no se leer ni comentar con la congregación. Más bien deberá guardarse en los archivos confidenciales de la congregación de modo que cualquier anciano la pueda leer mas tarde. A la Sociedad deberá enviársele una copia de dicha carta en uno de nuestros sobres azules para asuntos judiciales.

El articulo “Aborrezcamos lo que es inicuo” de La Atalaya del 1 de enero de este año, dijo en la pagina 29: “Para la protección de nuestros hijos, un hombre que haya abusado de menores no llena los requisitos para ocupar una posición de responsabilidad en la congregación. Además, no puede ser precursor ni participar en ningún otro aspecto del servicio especial de tiempo completo”. Hemos recibido una serie de preguntas en cuanto a cómo aplicar esta declaración en el ámbito de la congregación, y estamos considerándolas.

Puede que alguien que ha abusado de menores en el pasado haya sido o sea anciano, siervo ministerial, precursor regular o precursor especial. Tal vez existan casos de personas que abusaron de menores antes de bautizarse. Aunque los ancianos no deberán interrogar a nadie, si deben discutir este asunto entre ellos y enviarle a la Sociedad un informe sobre cualquier publicador de su congregación de quien se sepa que en el pasado abusó de menores y que en estos momentos sirva, o haya servido en alguna posición nombrado por la Sociedad.

Se puede notar cláramente que en el último párrafo se admite que puede encontrarse en una congregación un anciano o siervo ministerial, activo en su cargo, que haya abusado de menores. Y en caso de que solo los ancianos sepan y no “la comunidad”, no se le retira del cargo, porque es mejor para ellos “no interrogar a nadie” sobre esto, sino que solo se informa secretamente a la organización. Es decir, mucho tiene que ver el escándalo. Mientras solo los ancianos sepan de su crimen, todo bien, pero si lo sabe la congregación, entonces no podrá ocupar un cargo de responsabilidad. Pero lo que no se le puede quitar es su “privilegio” de predicar de casa en casa. Por lo tanto, si usted recibe en su puerta a un testigo de Jehová, este puede ser un pedófilo, porque la predicación de casa en casa no está prohibida para ellos.

Por consiguiente, para el público el cuerpo gobernante de los testigos de Jehová divulga que no se permite en ningún caso que un pedófilo tenga un cargo de responsabilidad en la congregación, pero internamente en secreto ( por intermedio de cartas confidenciales a las que no tienen acceso la mayoría de los miembros) a los ancianos se les dice que sí puede mantenerse en el cargo mientras no haya escándalo o esto no perjudique económicamente a la organización en un futuro juicio. Este es el doble discurso que manejan los líderes de la Sociedad Watchtower.

Mientras tanto, la Sociedad Watchtower (la razón social de esta secta jehovista) hipócritamente ostenta ser la única religión verdadera y acusa a las otras religiones de tolerar clérigos que han abusado de menores. Esto se puede leer en su revista La Atalaya del 15 de Junio del 2008, en el párrafo 10 del artículo para estudio, titulado “¿De qué cosas debemos huir los cristianos?” :

 Hoy en día, miles de millones de personas pertenecen a una multitud de religiones cuyas prácticas se originaron en la antigua Babilonia (Gén. 11:6-9). En su conjunto, a estas religiones se les llama “Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la tierra” (Rev. 17:5). A lo largo de la historia, la religión falsa ha apoyado a los líderes políticos de este mundo. Entre las cosas repugnantes de las cuales es responsable, están las numerosas guerras en las que cientos de millones de personas han perdido la vida (Rev. 18:24). A esto hay que agregar el abuso de menores y otros actos de inmoralidad sexual cometidos por clérigos y tolerados por las autoridades eclesiásticas. ¿Verdad que no nos extraña que Jehová vaya a eliminar pronto a la religión falsa? (Rev. 18:8.)

La verdad es que el jehovismo de la Sociedad Watchtower es tan hipócrita y falso como las denominaciones que ellos acusan.

Vea también cómo han ocultado a las autoridades el abuso de menores por parte de sus miembros.

 

 

 

 

Anuncios