Los miembros VIP del club Jehovista

GB

Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová (año 2011)

 

El club Jehovista está compuesto de los impuros y los puros a la vista de Jehová. Esta conveniente división fue ideada por Joseph Rutherford, el segundo presidente de la Sociedad Watchtower. De esta manera la secta se compone de los cristianos de primera clase y los de segunda clase. Por supuesto, para ser miembro del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová, se debe pertenecer a los cristianos de primera clase, que son los más puros a la vista de Dios. Esto crea en los “impuros” un sentimiendo de inferioridad. ¿Cómo se sabe quién pertenece a la primera clase?, en la cena anual que los testigos llaman “conmemoración”, en la que se repite el ritual de la última cena de Jesús con sus apóstoles, ellos manifiestan a qué grupo pertenecen. En el libro “¿Qué Enseña Realmente la Biblia?”, los testigos de Jehová lo explican:

El Evangelio de Mateo explica lo que pasó: “Jesús tomó un pan y, después de decir una bendición, lo partió y, dándolo a los discípulos, dijo: ‘Tomen, coman. Esto significa mi cuerpo’. También, tomó una copa y, habiendo dado gracias, la dio a ellos, diciendo: ‘Beban de ella, todos ustedes; porque esto significa mi “sangre del pacto”, que ha de ser derramada a favor de muchos para perdón de pecados’” (Mateo 26:26-28)…………El vino tinto representa la sangre de Jesús, la cual da validez al nuevo pacto. Jesús indicó que derramaría su sangre “para perdón de pecados”. Gracias a ella, algunos seres humanos son considerados puros a los ojos de Jehová y entran en el nuevo pacto con él (Hebreos 9:14; 10:16, 17). Este pacto, o contrato, hace posible que 144.000 cristianos fieles vayan al cielo. Allí serán reyes y sacerdotes para beneficio de toda la humanidad (Génesis 22:18; Jeremías 31:31-33; 1 Pedro 2:9; Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10; 14:1-3). ¿Quiénes tienen derecho a comer el pan y beber el vino que se usan como emblemas en la Conmemoración? De acuerdo con lo que hemos visto, solo deben hacerlo quienes forman parte del nuevo pacto, es decir, quienes tienen la esperanza de ir al cielo. El espíritu santo de Dios les da la convicción de que han sido elegidos para ser reyes en el cielo (Romanos 8:16). Estas personas también forman parte del pacto para el Reino con Jesús (Lucas 22:29). Ahora bien, ¿qué hacen quienes esperan vivir eternamente en una Tierra convertida en un paraíso? Tal como Jesús mandó, asisten a la Cena del Señor y muestran su respeto al estar presentes, aunque no participan de los emblemas. Los testigos de Jehová celebran la Cena del Señor una vez al año, después de la puesta del Sol con la que comienza el día 14 de nisán. Aunque en el mundo entero solo hay unos pocos miles de personas que afirman tener la esperanza celestial, esta celebración es importantísima para todos los cristianos. Es una ocasión que les permite meditar sobre el inmenso amor de Jehová Dios y Jesucristo (Juan 3:16). (¿Qué Enseña Realmente la Biblia?, “La Cena del Señor: una celebración que honra a Dios”, extracto de las páginas 206-208)

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Tal como vemos, ellos creen que solo 144000 son elegidos por Jehová para ir al cielo, y sólo éstos son puros y pueden comer el pan y tomar el vino en la cena de la conmemoración anual que hacen los testigos de Jehová. Los que tienen esperanza de quedarse en la tierra después del Armagedón, que es la destrucción mundial que hará Jehová, son los impuros cristianos de segunda clase, que solo pueden observar cómo los “ungidos” comen el pan y beben el vino en señal de que solo ellos están en el nuevo pacto con Cristo. Es decir, según los Testigos de Jehová, Jesús es mediador de un pacto para que solo 144000 personas vayan al cielo. Podemos comprobar esta doctrina, en el libro publicado por los Testigos de Jehová en el año 1986 titulado “Seguridad Mundial bajo el Principe de Paz”:

seguridad_mundial

Según esta visión, Jehová y su hijo Jesús invitan a su cena solo a 144000, pero al resto le dicen que no coman ni beban y que solo observen cómo lo hacen sus elegidos. Por supuesto, ya que la mayoría no puede tener el privilegio de ser ungido, cualquiera con sentido común se preguntará : ¿para qué diablos me invita Jehová a una cena donde yo tengo que mirar cómo otros comen pero yo estoy impedido de hacerlo? Es claro que esta doctrina es más que excéntrica. Pero así están establecidas las reglas del juego en el club Jehovista. De esta manera, solo los “úngidos” pueden entender que ciertos pasajes bíblicos se refieren a  ellos:

17 Si usted es un cristiano ungido, sin duda menciona con frecuencia su esperanza de ir al cielo cuando le ora a Jehová. Y lo que dice la Biblia tiene un significado especial para usted. Por ejemplo, cuando esta habla de la boda en el cielo de Jesús y “su novia”, sabe que eso se refiere a usted, y anhela que llegue ese momento (2 Cor. 11:2; Juan 3:27-29; Rev. 21:2, 9-14). Cuando Dios expresa en la Biblia el amor que siente por sus hijos espirituales, usted piensa: “Está hablando de mí”. Y cuando encuentra en la Biblia instrucciones dirigidas a los ungidos, el espíritu santo lo impulsa a obedecer y a decir en su corazón: “Eso es para mí”. Así es como el espíritu de Dios “da testimonio” de que usted tiene la perspectiva de ir al cielo. (La Atalaya, edición de estudio, Enero de 2014, “Por qué celebramos la cena del Señor”, párrafo 17)

Sólo los “ungidos” pueden sentir que Jehová es su Padre:

16 Solo pueden tomar del pan y del vino quienes tienen el testimonio del espíritu de que son hijos de Dios (lea Romanos 8:15-17). Notemos que Pablo usó la palabra abba, que significa “¡oh, padre!”. Este es un término cariñoso que un niño podía usar al dirigirse a su padre, y combina la cercanía de la palabra papá con el respeto que transmite la palabra padre. Expresa muy bien la relación tan especial que los ungidos llegan a tener con Jehová cuando reciben “un espíritu de adopción como hijos”. El espíritu santo de Dios “da testimonio con [el] espíritu” de ellos en el sentido de que les ayuda a entender que son hijos ungidos de Dios. No se trata simplemente de que no les llama la atención vivir en la Tierra. Más bien, están convencidos de que, si se mantienen fieles hasta la muerte, serán herederos con Cristo en el Reino celestial. Hoy ya solo queda en la Tierra un pequeño grupo de los 144.000 hijos de Dios que “tienen una unción del santo” (1 Juan 2:20; Rev. 14:1). Se sienten tan cerca de Jehová que pueden decirle: “¡Abba, Padre!”. (La Atalaya, edición de estudio, Enero de 2014, “Por qué celebramos la cena del Señor”, párrafo 16)

Pero de todo lo expuesto, tenemos que decir que esta creencia de dos clases contradice al Nuevo Testamento en várias cláusulas. Esta página web obviamente no es cristiana, pero no podemos aceptar que se  distorsione lo que dice un libro.  Primero, en el Nuevo Testamento no hay tal doctrina que diga que una clase es celestial y otra es terrenal. Se enseña que hay una sola esperanza:

Un cuerpo hay, y un espíritu, así como ustedes fueron llamados en la sola esperanza a la cual fueron llamados; un Señor, una fe, un bautismo; un Dios y Padre de todos, que es sobre todos y por todos y en todos. (Efesios 4:4-6)

La distinción entre los cristianos  que pueden considerar a Dios como su Padre, y los que no pueden hacerlo,  está contradiciento a lo que dice la Primera Carta de Juan:

9 Todo el que ha nacido de Dios no se ocupa en el pecado, porque la semilla [reproductiva] de Él permanece en el tal, y no puede practicar el pecado, porque ha nacido de Dios. 10 Los hijos de Dios y los hijos del Diablo se hacen evidentes por este hecho: Todo el que no se ocupa en la justicia no se origina de Dios, tampoco el que no ama a su hermano. (1 de Juan 2:9-10)

Note que no hay termino medio para el autor de esta carta, porque si Dios no lo ha engendrado como hijo,  usted es hijo del Diablo. Entonces, según Juan, o usted es hijo de Dios, o es hijo del Diablo.

Por otro lado, los testigos de Jehová interpretan las palabras de Pablo en su carta a los Romanos fuera de contexto. Según Pablo, los que no tienen el testimonio del espíritu son personas carnales que morirán en sus pecados:

5 Porque los que están en conformidad con la carne fijan la mente en las cosas de la carne; pero los que están en conformidad con el espíritu, en las cosas del espíritu. 6 Porque el tener la mente puesta en la carne significa muerte, pero el tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz; 7 porque el tener la mente puesta en la carne significa enemistad con Dios, porque esta no está sujeta a la ley de Dios, ni, de hecho, lo puede estar. 8 Por eso los que están en armonía con la carne no pueden agradar a Dios. (Romanos 8:5-8)

Por lo tanto, para Pablo no puede haber distinción entre cristianos que tienen y los que no tienen el espíritu santo, porque quien no lo tiene, no puede agradar a Dios porque es una persona carnal. Por otro lado, según el Evangelio de Juan, Jesús dijo que participar de su carne y su sangre es vital para tener vida eterna:

.… “Muy verdaderamente les digo: A menos que coman la carne del Hijo del hombre y beban su sangre, no tienen vida en ustedes. El que se alimenta de mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día; porque mi carne es verdadero alimento, y mi sangre es verdadera bebida. El que se alimenta de mi carne y bebe mi sangre permanece en unión conmigo, y yo en unión con él. (Juan 6:53-56)

Note que según este evangelio, Jesús dijo que “no tienen vida”, si no se alimentan de su carne y su sangre, que en ese contexto significa que es vital para la resurrección. La carne y la sangre de Cristo están en el pan y el vino de la cena del Señor. Pablo dijo :

La copa de bendición que bendecimos, ¿no es un participar de la sangre del Cristo? El pan que partimos, ¿no es un participar del cuerpo del Cristo? Porque hay un solo pan, nosotros, aunque muchos, somos un solo cuerpo, porque todos participamos de ese solo pan.(1 Corintios 10:16-17)

Por consiguiente, esta enseñanza de los testigos de Jehová no tiene fundamento en el Nuevo Testamento. En ningún lugar de este se podrá leer que  la cena eucarística debe ser dividida en dos grupos. Nada podrá encontrarse en libro Apocalipsis  que diga que solo 144000 pueden comer y beber en esta  cena conmemorativa.

Los testigos de Jehová siempre hacen propaganda a favor de sí mismos diciendo que ellos son los únicos que siguen estrictamente el modelo del cristianismo primitivo. Leamos esto en una de sus publicaciones:

Los cristianos verdaderos de la actualidad deben sobresalir por su modo de vivir, tal como ocurrió con los del siglo primero. Por eso, los testigos de Jehová tratan de seguir estrictamente el modelo establecido por los primeros cristianos. Y lo cierto es que no pasan desapercibidos sus esfuerzos por amoldar su vida a las enseñanzas bíblicas. (Despertad, 4 de Julio del 2007, “¿Qué implica ser cristiano?”, pág. 26-27)

Esto no se ajusta a la verdad, y una prueba de ello es esta doctrina de dividir la cena conmemorativa en dos clases, a saber, la gran muchedumbre (los inpuros, terrenales y que no son hijos de Dios) y los 144000 (puros, celestiales e hijos de Dios). En el cristianismo primitivo no existía tal concepto de que los que tienen esperanza de resucitar en la tierra no pueden comer del pan y del vino en esta cena. No hay documento histórico que sustente tal doctrina. Es más, el Nuevo Testamento no menciona tal división entre quienes van al cielo y quienes se quedan en la tierra.  La mayoría de los Testigos de Jehová han sido adoctrinados para pertencen a esta clase terrenal que se llama gran muchedumbre que se menciona en el capítulo 7 del Apocalipsis. En la realidad, el Apocalipsis no dice que sea una clase terrenal, más bien se infiere lo contrario, pero los líderes de la secta jehovista tuercen lo que dice el Apocalipsis al respecto. Según el cuerpo gobernante de la secta,  la gran muchedumbre de testigos de Jehová  podrán ser hijos de Dios si permanecen fieles después de los mil años del reinado de Cristo, y así vivirán eternamente en el paraíso terrenal,  mientras que los que pertenecen al grupo de los 144000 ya son hijos de Dios e irán al cielo directamente cuando mueran. Esto lo podemos ver en la edición de estudio de La Atalaya del 15 de Agosto del 2015:

amigos

Note que se dice que estos ungidos están en una posición espiritual más elevada que los miembros comunes de la secta, que solo pueden por ahora  tener el título de amigos de Dios, mientras que  los miembros del cuerpo gobernante  sí pueden considerarse hijos de Dios. Y es verdad que en la secta se dice que aquí en la tierra todos son iguales, pero en la práctica no, porque nadie que sea del grupo de la “gran muchedumbre” puede formar parte del cuerpo gobernante. Por consiguiente, esta doctrina de “dos clases de cristianos” ha sido diseñada   para  crear en la mayoría de los testigos de Jehová (la gran muchedumbre) un sentimiento de inferioridad en relación a los “ungidos”. De esta manera, el miembro común sentirá temor de cuestionar a “los elegidos”, a “los hijos de Dios”, a los únicos que “supuestamente”  irán al cielo.

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