¿Por qué los israelitas tenían ídolos en sus casas?

En algunos pasages del Antiguo Testamento encontramos que los israelitas tenían estatuas de dioses en sus casas, llamados terafines.

Teraphim

Por ejemplo, en el Primer Libro de Samuel, en el capítulo XIX, se relata que Mical, la esposa del rey David, tenía en su casa uno de estos ídolos. Pero ¿cómo podía permitir David tal objeto?. ¿No debía respetar los mandamientos de Jehová supuestamente dados Moisés?. Leamos:

2 “Yo soy Jehová tu Dios, que te he sacado de la tierra de Egipto, de la casa de esclavos. 3 No debes tener otros dioses contra mi rostro. 4 ”No debes hacerte una imagen tallada ni una forma parecida a cosa alguna que esté en los cielos arriba o que esté en la tierra debajo o que esté en las aguas debajo de la tierra. 5 No debes inclinarte ante ellas ni ser inducido a servirlas, porque yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva, que trae castigo por el error de padres sobre hijos, sobre la tercera generación y sobre la cuarta generación, en el caso de los que me odian; 6 pero que ejerce bondad amorosa para con la milésima generación en el caso de los que me aman y guardan mis mandamientos. (Éxodo 20:2-6)

Entonces, según esto, David prevaricó al permitir ídolos en su casa. Pero un análisis más sobrio nos ilumina sobre algo que que pocos se dan cuenta, y  es que en los inicios primitivos de Israel, no se conocía esta ley de Moisés, o por lo menos no la versión actual que tenemos ahora. Es así como el culto al dios Yahvé o Jehová (YHWH) era compartido naturalmente con otros dioses. Algunos israelitas adoraban a Yahvé y a su esposa Asherah, una diosa, cuyo culto fue erradicado después. Pero leamos qué nos dice sobre los Terafim el diccionario enciclopédico “Perspicacia” de los Testigos de Jehová:

TERAFIM
Dioses o ídolos domésticos. (Gé 31:30, 34.) Aunque la palabra “terafim” está en plural, también puede aplicar a un solo ídolo. Al menos algunos de estos ídolos pueden haber tenido el tamaño y la forma de un hombre (1Sa 19:13, 16), aunque otros debieron ser mucho más pequeños, pues cabían dentro de la cesta de una silla de montar. (Gé 31:34.) A veces se consultaban en busca de agüeros. (Eze 21:21; Zac 10:2.) Los hallazgos arqueológicos realizados en Mesopotamia y zonas cercanas indican que la posesión de las imágenes de terafim era un factor importante para decidir quién recibiría la herencia de la familia…..Se usaron terafim con fines idolátricos tanto en los días de los jueces como de los reyes. (Jue 17:5; 18:14, 17, 20; Os 3:4.) Sin embargo, no es probable que los israelitas los usaran en relación con las herencias, pues Dios había dado un mandato explícito contra la fabricación de imágenes. (Éx 20:4.) Además, el profeta Samuel habló de los terafim en paralelo con el poder mágico, comparando el uso de ambos al acto de adelantarse presuntuosamente (1Sa 15:23), y había terafim entre los vestigios de idolatría que el fiel rey Josías quitó de Judá y Jerusalén. (2Re 23:24.) Por consiguiente, el hecho de que Mical, la esposa de David, tuviera una imagen de terafim entre sus posesiones indica que su corazón no era completo para con Jehová, y hay que entender que David, o bien no sabía que ella la tenía o bien lo toleraba porque era la hija del rey Saúl. (1Sa 19:12, 13.)

Pero el análisis de los Testigos de Jehová es muy infantil, porque ellos creen que fue Samuel quien escribió los dos libros que llevan su nombre. La tradición dice que estos dos libros fueron escritos mayormente por Samuel, y después por Gad y Natan. Pero la realidad es que los dos libros de Samuel son una compilación de libros que se han escrito a lo largo de diferentes épocas. La Enciclopedia Judaica lo admite:

Sin embargo, no se necesita añadir que los académicos modernos rechazan la teoría de que Samuel, Gad y Natán son coautores. Tal como han sido preservados en el canon, los libros de Samuel son cláramente el trabajo de hombres que no fueron contemporáneos con los eventos relatados. Detrás de estos documentos hay varias tradiciones en conflicto, las cuales, por mantener el método de los antiguos historiadores judíos, el compilador incorporó éstas tradiciones sin ninguna tentativa de armonizar las discrepancias. ….Éstas diferentes componentes fueron probablemente unidas en una sola compilación poco después del exilio…

Por lo tanto, la forma final de estos dos libros atribuidos a Samuel debe haber sido producida a finales del siglo VI antes de Cristo, después que los judíos volvieron de su exilio en Babilonia. Fue a partir de ahí que los líderes religiosos judíos impusieron la adoración a un solo dios. De esta manera, cuando Samuel es mostrado con una opinión negativa al uso de los terafines es un anacronismo escrito por alguno de los autores para crear la falsa idea en el lector de que desde sus inicios Israel tenía prohibida la adoración a dioses fuera de Yahvé. La Enciclopedia Judaica reconoce que Yahvé no era el único dios autorizado en el Israel primitivo:

En tiempos remotos la adoración a terafines era tolerada indudablemente por la religión de YHWH, como puede ser visto, por ejemplo, por I Samuel XIX.13 (la historia de Mical, la hija de Saúl), donde está tácitamente implícito que un terafin era una pieza usual hogareña en la casa de un servidor fiel a YHWH. En Oseas III.4 y en Génesis XXXI.19, también, los terafines son mencionados sin comentarios, aunque el Profesor H.P. Smith (“Samuel,” p.XXXIV) piensa que hay algo de sarcasmo en este último pasage. Sin embargo, es cierto que los terafines llegaron pronto a ser objetos condenados en el culto a YHWH.

La versión actual de la ley de Moisés que nos ha llegado, no fue escrita por Moisés, de hecho, hay porciones desconocidas por los profetas. Por ejemplo, en el libro de Jeremías se muestra un rechazo a los sacrificios de animales dedicados a Jehová:

21 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne. 22 Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto. 23 Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. (Jeremías 7:21-23)

Jeremías cita una porción del capítulo 15 del libro de Éxodo, pero parece que no leyó el capítulo 13,  donde Jehová ordena, a través de Moisés, sacrificar animales primogénitos para Él:

11 Y cuando Jehová te haya metido en la tierra del cananeo, como te ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la hubiere dado, 12 dedicarás a Jehová todo aquel que abriere matriz, y asimismo todo primer nacido de tus animales; los machos serán de Jehová. (Éxodo 13:11-12)

Pero lo más probable es que el texto que conocía Jeremías no contenía esta porción, o también es probable que los sacerdotes y escribas judíos escribían mentiras para su propio beneficio, y Jeremías denunciaba sus falsas leyes:

Los profetas profieren mentiras, los sacerdotes gobiernan a su antojo, ¡y mi pueblo tan campante! Pero, ¿qué van a hacer ustedes cuando todo haya terminado? (Jeremías 5:31)

”¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la ley del Señor nos apoya’, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado? (Jeremías 8:8)

 Jeremías mismo reporta que habían leyes falsificadas, una prueba más de que no podemos confiar en la Biblia. Tal como lo ha notado el autor José Dávila en su obra  “La Gran Mentira de Nehemías”:

Cuando hacemos un estudio crítico literario dejando a un lado las fábulas legendarias encontramos en libros como el de Jeremías y los libros de reyes que Judea antes del exilio siempre fue politeísta. Aunque estos libros proponen engañosamente que antes del exilio hubo un templo salomónico y un culto centrado a un dios supremo llamado Yahvéh aún si se pudiera comprobar que si se rindió culto a este dios la verdad histórica y bíblica es que nunca este culto, si es que en verdad que lo hubo, gozó de supremacía puesto que desde el dudoso personaje Salomón se rindieron cultos a diversos falsos dioses y diosas entre ellos Yahvéh

Por lo tanto, la adoración a Asherah como esposa de Jehová fue eliminada de la historia de Israel por escribas del período posterior al exilio.

Asherah

Es así que en algunos pasajes bíblicos se ordena eliminar su adoración:

– Deutorenomio  7: 5: Derribareis sus altares…estatuas…imagenes de Asherá.
– Dueteronomio 12: 3: …Los quemareis y borrarás su nombre de aquel lugar.
-Deuteronomio 16:21: No plantaráss ningún árbol para Ashera cerca del altar de Yahvé.

Lo cual indica que sí se le adoraba. Pero el revisionismo histórico escrito después del exilio en Babilonia colocó a esta adoración como algo pecaminoso, para resaltar la adoración monoteísta a Jehová.  Por ejemplo, un miembro del ejército de David se llamó Bealías (1 Crónicas 12:5), que significa “Jehová es Baal”. En 1 de Crónicas se menciona que Saúl engendró un hijo llamado Es-baal, que significa “hombre de Baal”, siendo Baal el dios cananeo. ¿Por qué el rey Saúl le pondría ese nombre a su hijo?. Y  1 de Crónicas 8:34 dice que Merib-baal es hijo de Jonatán (el hijo de Saúl). Pero Merib-baal significa “Baal es mi abogado”. Estos nombres fueron sustituídos por Is-boset y Mefi-boset, respectivamente,  en 2 de Samuel 2-4. Cuirosamente, la palabra hebrea “boset” significa verguenza, lo cual indica que escribas posteriores hicieron esta sustitución cuando el dios Baal cayó en desfavor en Israel. Sobre esto la Enciclopedia Judaica menciona:

El nombre Baal, aparentemente como un equivalente de YHWH, ocurre como un elemento en cierto número de nombres compuestos, tal como Jerubbaal, Esbaal, Meribaal, etc. Algunos de estos nombres, probablemente en el tiempo en que Baal cayó en su reputación (compare con Oseas II.16,17), parecen haber sido sustituídos por El o Boset (compare II Samuel II.8,IV.4,V.16; I Crónicas VIII.33,34; IX.39,40;XIV.7)

Los nombres de los profetas incluyen el nombre Yahvé. Por ejemplo,  Elías (Elijah), Jeremías (JeremYAH), Isaías (Yesha Yahu), etc.  Algunos profetas aluden al hecho de que Baal o los baales tuvieron preeminencia en Israel, siendo Yahvé uno más de ellos, o confundido con ellos:

16 En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. 17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres. (Oseas 2:16-17)

25 Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé.26 ¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón? 27 ¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal? 28 El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. (Jeremías 23:25-28)

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