La prohibición de las transfusiones de sangre

Una de las doctrinas de los testigos de Jehová que los hace más famosos es su prohibición a las transfusiones de sangre. En el pasado, fue su prohibición a las vacunas. Porque  siempre es motivo de escándalo el hecho de que ante una situación de extrema emergencia donde la vida está en peligro y  los médicos recomiendan una transfusión de sangre, los testigos de Jehová se niegan a aceptarla, e inclusive tienen prohibido donar sangre. Los casos más dramáticos son aquellos donde un bebe que es hijo de testigos de Jehová requiere de una transfusión de emergencia, y los padres le  niegan a su hijo este tratamiento. Esto es infame, porque un bebe no tiene conciencia para decidir por sí mismo a favor  de salvar su vida. Por ejemplo, en la carátula de la segunda revista más importante de esta religión,  la revista Despertad!, en su edición  del 22 de Mayo de 1994 se mostró como heroes de la secta a niños que habían sido fieles al adoctrinamiento de la secta por rechazar las transfusiones de sangre que los médicos les indicaron:

jovenes

Para entender porqué ellos se niegan a recibir transfusiones y donar sangre, tenemos entender la historia de esta prohibición. Desde 1945 los líderes de esta secta decidieron considerar las transfusiones de sangre como una violación a la ley de Dios. Algo parecido con lo que sucedió con su prohibición a las vacunas y a los trasplantes de órganos, con la diferencia que la prohibición aún se mantiene. Por supuesto, el tratamiento de transfusiones de sangre ha ido evolucionando en la ciencia médica. Al principio se transfundía sangre total, pero después la ciencia consiguió dividir la sangre en fracciones, con la finalidad de transfundir la fracción necesaria al paciente. Por ejemplo, glóbulos rojos.  Esto no significa que actualmente se haya descartado totalmente las transfusiones de sangre total, sino que es ahora más común la transfusión de alguna fracción o componente. Por eso, a fines de los años 50 del siglo XX, estos tratamientos médicos con fracciones de sangre comenzaron a utilizarse, lo cual creó un problema para la secta jehovista. Por eso, en 1956, los líderes de la secta publicaron un comentario en la revista Awake (la versión en Inglés de la revista Despertad), mencionando los tratamientos con fracciones de sangre, considerándolos antibíblicos. El artículo se tituló “Blood Fractions and Substances” (Fracciones de Sangre y Substancias):subs

Note que la intención del  artículo era inculcar en las mentes de los testigos de Jehová que todas las fracciones de sangre estaban prohibidas por la Biblia. Entonces, en esa época un testigo obediente rechazaría  cualquier tratamiento con fracciones de sangre, por considerarlo un pecado. Esto lo destacamos porque más adelante el lector verá que los líderes del jehovismo ocultan sutilmente este hecho.

Por otro lado, un artículo importante en la historia de esta prohibición es aquel que fue publicado como una respuesta a una pregunta de los lectores   en la revista La Atalaya del 1 de Julio de 1961. (lea el artículo completo aqui Atalaya_01_Julio_1961_pag_414_416 )

El lector preguntaba si se debía expulsar de la organización a quien se sometiera a una transfución sanguínea. Vamos a citar algunas porciones del artículo:

alma

cortado

Insira uma legenda

Veamos de dónde viene este entendiemiento de que quien recibe una transfusión está alimentándose de un alma humana. Leamos algunos versículos del capítulo 17 del libro de Levítico según la Biblia de Jerusalén:

10. Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo.

11. Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida, con la sangre se hace.

12. Por eso tengo dicho a los israelitas: «Ninguno de vosotros comerá sangre; ni tampoco coma sangre el forastero que reside en medio de vosotros.»

13. Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en medio de ellos, que cace un animal o un ave que es lícito comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.

14. Porque la vida de toda carne es su sangre. Por eso mando a los israelitas: «No comeréis la sangre de ninguna carne, pues la vida de toda carne es su sangre. Quien la coma, será exterminado.»

15. Todo nativo o forastero que coma carne de bestia muerta o destrozada lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la tarde; después será puro.

Note que en vez de “alma” el traductor ha escrito “vida”. Y es que la palabra hebrea original traducida es NEFESH, que significa “alma” o “vida”. Pero note que en Levítico se prohibe comer sangre, y esto está relacionado a la sangre de un animal que  lo han asesinado para que sirva de  alimento. Por eso, la sangre representaba para los Judíos, la vida del animal que había sido sacrificada, y ésta solo podía servir para ofrecerla a su dios Jehová o Yahvé en el altar del templo. En el versículo 15 dice que si un no judío comía un animal que no había sido desangrado por haberlo encontrado muerto, tendría que bañarse para purificarse. Inclusive, esta prohibición de comer sangre se origina en el capítulo 9 del libro de Génesis :

1. Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra.

2.Infundiréis temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a vuestra disposición.

3.Todo lo que se mueve y tiene vida os servirá de alimento: todo os lo doy, lo mismo que os di la hierba verde.

4.Sólo dejaréis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre,

5.y yo os prometo reclamar vuestra propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: a todos y a cada uno reclamaré el alma humana.

6.Quien vertiere sangre de hombre, por otro hombre será su sangre vertida, porque a imagen de Dios hizo El al hombre.

Pero el lector puede ver que el contexto de prohibir el consumo de sangre está íntimamente relacionado con cortarle la vida a un ser vivo, especialmente un animal para alimento. Sin embargo, en el contexto de una transfusión el donante no se ha quitado la vida para donar su sangre, ni el que recibe la sangre lo ha asesinado. Entonces, no se ha sacrificado una vida para realizar la transfusión. La sangre del donante no está simbolizando la vida de un ser que murió. Peor aún, cuando se escribieron estas leyes “mosaicas” no se utilizaban las transfusiones de sangre para la medicina. Por consiguiente, no se puede extraer de estos versículos una aplicación Bíblica a esta terapia moderna. Los judíos, quienes siguen estas leyes del Antiguo Testamento, saben que esto es así. Por ejemplo, citaremos un caso ocurrido en los Estados Unidos (lea “How Judaism differs in life-death issues”):

El joven tenía 17 años y requería de ser operado urgéntemente. Como Testigo de Jehová, él prefería morir antes de recibir una transfusión de sangre, creyendo que esto es una transgresión de la prohibición bíblica contra el comer sangre. Sus parientes, que también son fieles miembros de este grupo religioso, están de acuerdo con él. Sin embargo, los doctores del UCLA Medical Center, no están de acuerdo en operarlo sin sangre. Ellos no desean arriesgar la vida del paciente por sus creencias religiosas. Como miembro del comité de ética del centro médico, el Rabbi Elliot Dorff fue consultado al respecto. Dorff, que es un lider del Judaismo Conservador y experto en ética médica y jefe del Comité de la Asamblea Rabínica sobre la Ley Judía y Standars (CJLS), dice que bajo halachah, o la Ley Judía, el caso es simple. Primero, la Ley Judía (halachah) no considera una transfusión de sangre como algo semejante como el acto prohibido de comer sangre. Segundo, hasta comer sangre está permitido por la Ley Judía cuando es para salvar la vida.

Lógicamente, hasta los judíos entienden que la vida humana vale más que una substancia (la sangre) que según la Biblia la simboliza. Pero el entendimiento radical de este concepto bíblico por parte de los testigos de Jehová llega al extremo de comparar la transfusión de sangre con un acto de inmoralidad de sexual (fornicación). Por ejemplo, se sabe que algunos médicos insisten en aplicarle una transfusión a los testigos de Jehová que la necesitan cuando está en riesgo su vida. No obstante, los líderes jehovistas inducen a sus seguidores a pensar que esto es equivalente a una violación sexual, tal como lo afirman en uno de sus folletos:

El deseo del médico pudiera ser darle lo que él considera la mejor atención, pero su deber no es buscar justificación jurídica para pisotear los derechos fundamentales de usted. Y puesto que la Biblia pone el abstenerse de sangre en el mismo nivel moral que el evitar la fornicación, el imponer por fuerza sangre a un cristiano equivaldría a imponerle relaciones sexuales a la fuerza: ultraje o violación. (Hechos 15:28, 29.) (“¿Cómo puede salvarle la vida la sangre?”; año de publicación: 1990)

Esta idea radical es completamente estúpida, pero funciona muy bien para los líderes de la Sociedad Watchtower que quieren mantener a sus súbditos en obediencia ciega sacrificando toda racionalidad. Por ejemplo, en la Atalaya del 15 de Junio de 1993, en el artículo titulado “luchó por su fe”,  una mujer  testigo de Jehová  con alto grado de lavado cerebral contó cómo disuadió a los médicos que le insistían en que necesitaba una transfusión:

“Los médicos están pasando por alto mi voluntad e intentan violar mi conciencia —dijo—, por lo que debo resistirme como si quisieran violarme.”

Un análisis serio de lo que dice la Biblia al respecto indica que no es verdad que el Nuevo Testamento equipare la fornicación o la inmoralidad sexual con comer sangre. Leamos una porción del libro bíblico de Hechos:

Por lo tanto, es mi decisión el no perturbar a los de las naciones que están volviéndose a Dios, 20 sino escribirles que se abstengan de las cosas contaminadas por los ídolos, y de la fornicación, y de lo estrangulado, y de la sangre. 21 Porque desde tiempos antiguos Moisés ha tenido en ciudad tras ciudad quienes lo prediquen, porque es leído en voz alta en las sinagogas todos los sábados”. (Hechos 15:19-21)

Es engañoso afirmar que aqui se establezca que comer sangre y  cosas contaminadas por ídolos sea igual que  fornicación.  Pablo el apóstol no lo entendía así, ya que dijo:

4 Ahora bien, respecto al comer alimentos ofrecidos a ídolos, sabemos que un ídolo no es nada en el mundo, y que no hay más que un solo Dios…. 7 No obstante, no hay este conocimiento en todos; sino que algunos, estando hasta ahora acostumbrados al ídolo, comen alimento como algo sacrificado al ídolo, y su conciencia, que es débil, se contamina. 8 Pero el alimento no nos recomienda a Dios; si no comemos, no por eso somos menos, y, si comemos, no nos es de ningún mérito. 9 Pero sigan vigilando que esta autoridad suya no llegue a ser de algún modo tropiezo para los que son débiles. . (1 Corintios 8:4,7-9)

25 Todo lo que se vende en la carnicería, sigan comiéndolo, sin inquirir nada por causa de su conciencia; 26 porque “a Jehová pertenecen la tierra y lo que la llena”. 27 Si alguno de los incrédulos los invita y ustedes desean ir, procedan a comer todo lo que se ponga delante de ustedes, sin inquirir nada por causa de su conciencia. 28 Pero si alguno les dijera: “Esto es algo ofrecido en sacrificio”, no coman, por causa del que se lo haya expuesto y por causa de la conciencia.(1 Corintios 10:25-28)

Entonces, si a un cristiano no le parecía pecado comer un alimento que había sido ofrendado a un dios, éste no debía preocuparse si su conciencia se lo permitía. Por consiguiente, no se creía que esta abstención de comer alimentos ofrecidos a ídolos equivalía a fornicar. Por lo menos no para el pensamiento paulino.

Aunque todo esto muestra lo grave que es para la secta jehovista introducirse sangre al cuerpo, las modificaciones la lideranza ha hecho a esta doctrina, no sólo son absurdas, sino que se contradicen totalmente.

La doctrina de las Fracciones sanguíneas

En  la revista La  Atalaya del 15 de Junio del 2004, en respuesta a una pregunta de los lectores en las páginas 29-31, se dijo en parte lo siguiente:

¿Aceptan los testigos de Jehová fracciones menores de la sangre? …..La respuesta fundamental es que los testigos de Jehová no aceptamos sangre. Creemos firmemente que la ley de Dios sobre la sangre no está sujeta a reformas para adecuarla a opiniones cambiantes. No obstante, surgen cuestiones nuevas porque ahora la sangre puede procesarse y es posible extraer cuatro componentes principales y fracciones de estos componentes………Todo lo antedicho indica que los testigos de Jehová rechazan las transfusiones tanto de sangre completa como de sus componentes primarios. La Biblia ordena a los cristianos que ‘se abstengan de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de fornicación’ (Hechos 15:29). En cambio, cuando se trata de fracciones de los componentes principales, cada cristiano, tras meditar profundamente y con oración, debe tomar su propia decisión en conformidad con su conciencia.

Podemos ver  que esta nueva postura permite el uso de ciertas fracciones de sangre, que antes estaban prohibidas por la Sociedad Watchtower. Note que esta publicación es del año 2004, por lo tanto, es falso que este uso de las fracciones sea algo nuevo, ya que hemos citado arriba que  desde 1956 esta organización estaba al tanto de esta técnica de fraccionamiento de la sangre, y la rechazó completamente. Es decir, en 1956 la lideranza jehovista consideró la utilizacion médica de cualquier fracción sanguínea como pecado condenado por la Biblia. Pero en 2004 esto ya no era así. Si algún dios realmente estuviera guiando a esta secta, debe tener graves problemas de personalidad, ya que cambia sus decretos todo el tiempo.

¿Qué fracciones estan ahora permitidas por los testigos de Jehová?.   Para responder a esta pregunta vamos a mostrar el cuadro que publicaron los testigos de Jehová en la página 216 de su libro publicado en el 2008,  que paradójicamente se titula “Manténganse en el Amor de Dios”:

Cuadro_Sangre

Se puede observar que se prohiben cuatro elementos de la sangre, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, plaquetas y plasma. A estos la Sociedad Watchtower llama de “cuatro componentes principales” y a cualquier derivado de estos, se denomina “fraccion”. Sin embargo, este concepto no tiene ningún apoyo en la Biblia, y tampoco se puede justificar a partir de algún libro de medicina. En la Biblia usted jamás podrá encontrar que el dios Yahvé o Jehová mencione la diferencia teológica entre el plasma y sus constituyentes. Porque en la época en que se escribió la Biblia no se había dividido la sangre, tal como sucedió después de la mitad del siglo XX. Por lo tanto, es ridículo pretender justificar bíblicamente este cuadro. En realidad, para justificarlo, los líderes jehovistas han recurrido a un libro de emergencias médicas sacándolo de su contexto.  Esto lo podemos leer en la Atalaya del 15 de Junio del 2004 en el  artículo bajo el título de “Aceptemos la guia del Dios vivo”, dice en el párrafo 11, en parte:

El libro de texto Emergency Care (Atención de emergencias), en su edición de 2001 y bajo “Composición de la sangre”, dice: “La sangre consta de varios componentes: plasma, glóbulos rojos y blancos, y plaquetas”. De ahí que los Testigos rechacen no solo las transfusiones de sangre completa, sino también de cualquiera de sus cuatro componentes principales.

Sobre esta cita hecha por la Watchtower, el doctor en medicina  Osamu Muramoto hace una aclaración importante mostrando el débil punto de apoyo de la posición jehovista:

En esencia, el artículo establece que la razón para rechazar “cuatro componentes primarias” es porque está “en conformidad con datos médicos”  que están establecidos en el libro “Emergency Care” (Atención de Emergencias). Mientras que todo el mundo puede estar de acuerdo de que no hay razón bíblica para definir “cuatro componentes primarias” que deben ser rechazadas, muchos lectores esperarían que tal clasificación esté basada en bien establecidos datos médicos. Interesantemente, el libro que este artículo cita aquí, no es un texto de autoridad médica. Este es un libro de texto usado por estudiantes de cursos para técnicos en emergencias médicas. ¿Por qué la Sociedad Watchtower no cita textos de mayor autoridad en medicina o de fuentes científicas para basar esta clasificación tan crítica? La razón es simplemente que tal clasificación no es científica, sino simplemente una tradición en medicina. Para usar una analogía paralela, nuestra comida es clasificada tradicionalemente en “componentes mayores” tales como proteínas, carboidratos, grasas, minerales, etc. ¿Es esta la única clasificación considerada como una información médica? Por supuesto que no. Esta es únicamente una de muchas maneras de clasificar nuestro alimento. Nosotros también podemos clasificarla como granos, carne, vegetales, pescado, etc. Esta es otra manera de clasificar nuestro alimento igualmente válido. Estas clasificaciones son sólo tradicional y convenientes herramientas para entender las diversas componentes de nuestro alimento. Dependiendo del método de clasificación, lo que es considerado “componente mayor” es diferente. Lo mismo es verdad para la clasificación de los componentes de la sangre.

En el caso de la clasificacion de las componentes sanguíneas, hay muchas diferentes maneras de clasificarlas. Es verdad que la clasificación que usan frecuentemente los bancos de sangre es la de cuatro componentes que establece este artículo de la Atalaya. Sin embargo, los libros de medicina usan diferentes clasificaciones.

Usualmente, la sangre es separada en “dos componentes mayores”, glóbulos rojos (45%) y plasma (55%), porque otras componentes más pequeñas, tales como las plaquetas, son tomadas usualmente como una fracción de una de esas componentes mayores. Otra clasificación que es frecuentemente usada en libros de anatomía y fisiología está basada en la composición química. Con esta clasificación, componentes mayores y primarias de la sangre son el agua (80%), hemoglobina (15%), albúmina (2-3%), y globulina (1-2%).

Mientras que la Sociedad Watchtower adoptó la clasificación de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma, como “componentes primarias” y especificó que debían ser rechazadas, ¿qué sucedería si la Sociedad adoptara una clasificación diferente que es igualmente válida en términos médicos?. Por ejemplo, ¿qué sucedería si fuera adoptada la clasificación de hemoglobina, albúmina, globulina como componentes primarias? Esta clasificación habría prohibido el uso de suplentes sanguíneos basados en hemoglobina y albúmina como un expansor de plasma, que es ahora permitido para ser usado por los Testigos. ¿Qué nos dice esta diferencia?

Nos dice que lo que es inaceptable en la doctrina de Watchtower nada tiene que ver con la doctrina bíblica citada en este artículo. Esta únicamente depende de la clasificación de los componentes de la sangre que la Sociedad Watchtower ha adoptado entre muchas otras diferentes clasificaciones disponibles en la literatura médica. Bajo una clasificación (glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma), la mayor parte de productos sanguíneos disponibles en la práctica médica están en la categoría que puede ser decidida por el cristiano, o como asunto de conciencia. Esto es porque la actual tecnología no usa más esas fracciones crudas en productos farmaceuticos. Por otro lado, bajo la otra clasificación basada en compornentes químicos (hemoglobina, albúmina, globulina, además de agua), la mayoría de productos disponibles serían inaceptables, porque esta clasificación es más consistente con la actual tecnología bioquímica para producir productos farmaceuticos basados en sangre. Sin embargo, bajo esta clasificación alternativa, el uso de plaquetas puede ser aceptable porque no es considerada una componente mayor o primaria. En otras palabras, si la Sociedad Watchtower hubiera adoptado la clasificación química de las componentes primarias de la sangre, que es más consistente con la actual biotecnología, entonces la hemoglobina, albúmina y globulina, serían todas prohibidas, pero las plaquetas y tal vez los glóbulos blancos habrían sido permitidos.

Dependiendo de la clasificación de las componentes de la sangre que la Sociedad Watchtower adopte, esto hace una gran diferencia en términos de lo que es aceptable e inaceptable, y así quién podrá sobrevivir o morir por una catastrófica pérdida de sangre. Esta diferencia nada tiene que ver con la doctrina bíblica ni con la actual ciencia médica. Esta sólo tiene que ver con la decisión de la Sociedad Watchtower para adoptar una clasificación de las componentes sanguíneas. La dura realidad de los Testigos de Jehová es que sus decisiones de vida o muerte no están basadas directamente en algún argumento bíblico discutido en estos artículos, porque tales doctrinas bíblicas no tienen relevancia para clasificar las componentes de la sangre. Y es esta clasificación la que determina todas las componentes inaceptables y así las decisiones de vida o muerte. Es irónico que las reglas promulgadas en el artículo titulado “Aceptemos la guía del Dios vivo” son simplemente guiadas por decisiones humanas y antiguas tradiciones. Si ellos adoptasen una clasificación alternativa, que esté en línea con la actual tecnología médica, la vida o muerte de los testigos de Jehová serían totalmente diferentes.

Esto demuestra  la ignorancia y torpeza con que interpretan la literatura técnica los líderes de la secta jehovista.

Si usted vuelve a leer la porción del  artículo de la Despertad (Awake) de 1956 que citamos arriba al inicio, notará que se menciona que la albúmina está prohibida por Dios. La albúmina es un elemento que se extrae del plasma sanguíneo, y según la nueva postura jehovista del 2004, esta “fracción” ya no está prohibida por Dios. Y esto explícitamente lo podemos leer en la página 31 de La Atalaya del 1 de Octubre de 1994:

“Actualmente, una pequeña cantidad de albúmina es también usada en inyecciones de la hormona sintética EPO (Eritropoyetina). Algunos Testigos han aceptado inyecciones de EPO porque esta puede acelerar la producción de glóbulos rojos y así puede aliviar a un médico de sentir que una transfusión de sangre sea necesaria…..Tal como puede notarse, muchos Testigos no han objetado aceptar una inyección que contiene una pequeña cantidad de albúmina”.

Sin embargo, los testigos de Jehová que tengan un mínimo de razonamiento crítico deben darse cuenta que  la albúmina, así como cualquier fraccion de las que ahora sus líderes ya no consideran prohibidas, se obtienen por donaciones de sangre que vienen de muchos donantes. No obstante, los Testigos de Jehová todavía tienen prohibido donar sangre, tal como lo dice su libro “Manténganse en el Amor de Dios” (página 78):

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Lo cual es contradictorio, ya que ahora pueden recibir fracciones de donantes, pero ellos no pueden donar. Si ellos consideran que donar sangre es pecado, porque la sangre solo le pertenece a Dios, su postura actual equivale a usar un producto robado. Ellos dicen que no roban, pero si pueden beneficiarse de  lo robado. Este es el mamarracho de doctrina que hace  que todos los años hayan testigos de Jehová que mueran en los hospitales por seguir esta estúpida doctrina.