La generación que no pasará

Los Testigos de Jehová, asociados a la Sociedad Watchtower,  son una de las agrupaciones religiosas que más ha hecho propaganda al fin del mundo, y le ha sacado buen provecho. Vender la idea de que el fin del mundo está cerca atrae más fieles que hacen crecer económicamente a su organización. Pero para creer que el fin del mundo, o el fin del “sistema de cosas”, está cerca, los testigos de Jehová utilizan la Biblia, que para muchos es un libro sagrado. De hecho, uno puede utilizar astútamente la Biblia para reconfigurar profecías pasadas a los tiempos actuales, y así alimentar un clima apocalíptico para atemorizar a los creyentes. Eso fue lo hizo La Sociedad Watchtower en 1969. Si se analizan sus publicaciones pasadas, podemos observar que ese fue un año en que se impulsó una campaña propagandística cuya finalidad era anunciar que era muy probable que el fin del mundo no pase de la década de los 70 (del siglo XX). Leamos lo que publicó la revista Despertad del 8 de Abril de 1969:

Los1970

Como podemos ver, la revista que vendían¹ de puerta en puerta los testigos de Jehová, decía que ya habían pasado 54 años desde que comenzó la cuenta regresiva del fin del mundo, y que quedaba muy poco para su culminación. Es decir, los testigos decían que desde 1914 el mundo había entrado en sus “últimos días” ², y que no pasaría la generación de personas que vivió en el año de 1914. Esto lo ilustró la revista la Atalaya del 15 de Julio de ese mismo año, tal como lo mostramos abajo:

julio1969
Podemos ver la figura al final de la página arriba mostrada, donde se ilustra cláramente que los testigos de Jehová predicaban que desde 1914 hasta el fin del mundo, no pasaría una generación. Pero en el mes de Agosto, la revista Despertad publicó una advertencia más firme a los jóvenes que tuvieran pretensiones de estudiar una carrera universitaria:

Despertad_22_Agosto_1969_pagina_15

Noten que la revista afirmaba que era muy poco probable que un joven llegara a la edad del envejecimiento y si deseaba una carrera universitaria no la terminaría, porque con alta probabilidad el fin llegaría antes. No está demás resaltar que estamos en el año 2014, y han pasado más de 44 años de esas falsas alarmas del jehovismo, y los jóvenes que tenían 16 años con anhelos de estudiar una profesión en 1969, ahora tienen 60 años. Por consiguiente, ya han envejecido y han tenido cuatro décadas para estudiar y ejercer una profesión.

Cuando los años 70 pasaron sin venir el fin, aún quedaba un argumento para mantener la esperanza en la profecía de “esta generación de 1914 no pasará”, basada en Mateo 24:34. Todavía quedaban personas vivas que habían vivido en 1914. De hecho, en 1982, la Sociedad Watchtower publicó un libro especialmente para dar estudios bíblicos a los principiantes, este se titulaba “Usted Puede Vivir para Siempre en el Paraíso en la Tierra”, donde en su página 54 se mostraba la siguiente figura:

vivir1914

Esto significaba que los niños que vivieron en 1914 ya estaban muy ancianos, lo que indicaba que la generación de 1914 estaba por desaparecer.
Antes que terminaran los años 80, La revista La Atalaya les advirtió a los Testigos de Jehová que no sean impacientes:

Cuídese de la impaciencia
(…) Sin embargo, ¿pudiera extenderse la señal por muchas generaciones humanas? No. La señal se presenta durante una sola generación en particular. La misma generación que fue testigo del principio de la señal será también testigo de su culminación en “una tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio de la creación”. Tres historiadores, Mateo, Marcos y Lucas, registraron la seguridad que Jesús dio de esto. (Marcos 13:19, 30; Mateo 24:13, 21, 22, 34; Lucas 21:28, 32.) Con todo, hay el peligro de que uno se impaciente. Ya han pasado 74 años desde que estalló la I Guerra Mundial en 1914. Desde el punto de vista humano esto pudiera parecer un tiempo muy largo. Pero algunos cristianos que tienen vista de águila y que vieron la I Guerra Mundial están muy vivos todavía. Su generación no ha pasado. ( La Atalaya, 15 de Octubre de 1988, pág. 4.)

Por supuesto, pasaron los años 80 sin llegar el predicho fin, pero todavía en 1992, los líderes de los testigos de Jehová decían que era totalmente seguro que no pasaría la generación de 1914:

ws01-05-1992-pagina2

Terminó la década de los 90, y llegó el siglo XXI, y obviamente desapareció la generación de 1914. Los tontos testigos de Jehová que abandonaron sus estudios y sus profesiones para trabajar gratis por la secta, porque creyeron que el fin no pasaría de los años 70, de los 80, y de los años 90, fueron engañados por las soberbias predicciones de la Sociedad Watchtower, liderada por “el cuerpo gobernante de los testigos de Jehová” que se autodenomina “el esclavo fiel y discreto” (lea Mateo 24:45-51). Este “esclavo”, no ha mostrado ser discreto, ya que propaga profecías para mantener en falsas expectativas a sus adeptos que distribuyen de casa en casa, sin ganar ningún salario, la literatura producida por el cuerpo gobernante. Un gran negocio para este “esclavo” de Jesucristo, que en vez de ser un coesclavo, esclaviza con mentiras a sus seguidores, y les roba su tiempo. Imagínese toda esa literatura apocalíptica llena de profecías falsas que la Sociedad Watctower vendió durante las décadas 70,80 y 90. No valió nada después que la profecía sobre la generación de 1914 fracasó, pero el lucro de las ventas engordó a esta organización.

No obstante, habría que preguntarse, ¿qué fue lo que realmente quiso decir Jesús con “esta generación”?. Eso lo analizaremos en la siguiene sección.

La generación que no pasará

Según los tres primeros Evangelios (de Marcos, Mateo y Lucas) Jesús dijo que su regreso en gloria y la gran tribulación que precedería al fin del mundo serían eventos simultáneos de su generación. Leamos lo que se escribió en el Evangelio según Mateo:

3 Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a  Jesús los discípulos privadamente, y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”…………29 ”Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días el sol será oscurecido, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo, y los poderes de los cielos serán sacudidos. 30 Y entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y entonces todas las tribus de la tierra se golpearán en lamento, y verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. 31 Y él enviará sus ángeles con un gran sonido de trompeta, y ellos reunirán a los escogidos de él desde los cuatro vientos, desde un extremo de los cielos hasta su otro extremo………..34 En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas. (Mateo 24:3,29-31,34)

Sin duda, tal como hemos leído, Jesús dijo  que “esta generación”, que era su generación, vería su retorno en gloria así como el fin del mundo, junto con un castigo divino contra los Judíos incrédulos:

En verdad les digo: Todas estas cosas vendrán sobre esta generación (Mateo 23:36)

El mismo Jesús mencionó que sus enemigos (de su generación) verían su retorno:

38 ¡Miren! Su casa se les deja abandonada a ustedes. 39 Porque les digo: No me verán de ningún modo de aquí en adelante hasta que digan: ‘¡Bendito es el que viene en el nombre de Jehová!’”. (Mateo 23:38-39)

61…de nuevo el sumo sacerdote se puso a interrogarle, y le dijo: “¿Eres tú el Cristo el Hijo del Bendito?”.+ 62 Entonces Jesús dijo: “Lo soy; y ustedes verán al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder y viniendo con las nubes del cielo”. (Marcos 14:61-62)

que sus discípulos no terminarían de predicar en las ciudades de Israel porque verían el retorno de Jesús estableciendo el reino de Dios:

Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; porque en verdad les digo: De ninguna manera completarán el circuito de las ciudades de Israel hasta que llegue el Hijo del hombre. (Mateo 10:23)

y que muchos de su generación no morirían antes de ver el reino de Dios ya establecido:

Además, siguió diciéndoles: “En verdad les digo: Hay algunos de los que están de pie aquí que de ningún modo gustarán la muerte hasta que primero vean el reino de Dios ya venido en poder” (Marcos 9:1)

Es verdad que después Jesús dijo que del día y la hora nadie sabe, pero cuando él dijo que “esta generación” no pasaría,  estaba imponiendo un límite de tiempo, que no podía pasar del siglo I. Tome en cuenta que Jesús murió en la década de los 30 del primer siglo de nuestra era. Así, la Iglesia del siglo I creyó realmente en éstas palabras de Jesús, porque en diferentes porciones del Nuevo Testamento se manifiesta en sus escritores una sensación de urgencia  que no tendría sentido si ellos no hubieran pensado que la segunda venida de Cristo estaba muy cerca:

El fin de todas las cosas está cerca; por lo tanto, sed sobrios, velad y perseverad en la oración. (1 Pedro 4:7)

7 Ejerzan paciencia, por lo tanto, hermanos, hasta la presencia del Señor. ¡Miren! El labrador sigue esperando el precioso fruto de la tierra, aguardándolo con paciencia hasta que recibe la lluvia temprana y la lluvia tardía. 8 Ustedes también ejerzan paciencia; hagan firme su corazón, porque se ha acercado la presencia del Señor. (Santiago 5:7-8)

51 Miren! Les digo un secreto sagrado: No todos nos dormiremos [en la muerte], pero todos seremos cambiados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán levantados incorruptibles, y nosotros seremos cambiados. (1 Corintios 15:51-52)

15 Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido [en la muerte]; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con [el] Señor. 18 Por consiguiente, sigan consolándose unos a otros con estas palabras (1 Tesalonicenses 4:15-18)

29. Os digo, pues, hermanos: El tiempo es corto. Por tanto, los que tienen mujer, vivan como si no la tuviesen. 30. Los que lloran, como si no llorasen. Los que están alegres, como si no lo estuviesen. Los que compran, como si no poseyesen. 31. Los que disfrutan del mundo, como si no disfrutasen. Porque el esquema de este mundo está pasando. (1 Corintios 7:29-31)

Hemos leído que Santiago creía que se había acercado la presencia de Cristo (su nueva manifestación, pero esta vez en gloria). Pablo creía que no todos sus conteporáneos morirían porque Cristo vendría pronto a arrebatarlos, inmediatamente después de resucitar a los muertos. También vemos que no tendría sentido que Pablo le diga a los que tenían obligaciones matrimoniales que vivan como si no tuviesen esposa, sino fuera porque pensaba que el mundo se acabaría pronto, y no 2000 años después. Pero la generación de Jesús murió, y no vio, al menos terrenalmente, el fin del mundo con el prometido retorno de Cristo.

A fines del siglo I se escribió el cuarto Evangelio, y éste ya no menciona estas predicciones, porque era evidente que no se cumplieron al morir la generación de Jesús. De hecho, muchos comenzaron a burlarse de los cristianos por este fracaso, entonces alguien decidió escribir a principios del siglo II, una carta como si fuera del apóstol Pedro, quien había muerto a mediados de la década del 60 del siglo I. Esta es la que tradicionalmente se considera la Segunda Carta de Pedro, pero es una falsificación. El propósito de esta carta fue hacer creer que Pedro habría advertido que ese tiempo de burla por la demora del retorno de Cristo estaba predicha. Leamos:

2. Acordaos de las predicciones de los santos profetas y del mandamiento de vuestros apóstoles que es el mismo del Señor y Salvador. 3. Sabed ante todo que en los últimos días vendrán hombres llenos de sarcasmo, guiados por sus propias pasiones, 4. que dirán en son de burla: «¿Dónde queda la promesa de su Venida? Pues desde que murieron los Padres, todo sigue como al principio de la creación». 5. Porque ignoran intencionadamente que hace tiempo existieron unos cielos y también una tierra surgida del agua y establecida entre las aguas por la Palabra de Dios, 6. y que, por esto, el mundo de entonces pereció inundado por las aguas del diluvio, 7. y que los cielos y la tierra presentes, por esa misma Palabra, están reservados para el fuego y guardados hasta el día del Juicio y de la destrucción de los impíos. 8. Mas una cosa no podéis ignorar, queridos: que ante el Señor un día es como mil años y, mil años, como un día. 9. No se retrasa el Señor en el cumplimiento de la promesa, como algunos lo suponen, sino que usa de paciencia con vosotros, no queriendo que algunos perezcan, sino que todos lleguen a la conversión. ( 2 Pedro 3:2-9)

Note que el falso Pedro dice que para  Dios un día es como mil años, pero este argumento no puede aplicar a la profecía de Jesús, porque él dijo que era su generación que no pasaría, y eso no puede ser mil años, sino que se limita como máximo a 60 años. Esto en sí descarta lo que los testigos de Jehová pretenden, a saber, que Jesús se refería a la generación que vivió en 1914. Y los hechos prueban que la generación de 1914 también ya pasó sin ningún retorno de Cristo. ¿Cómo justifican los testigos de Jehová el fiasco de su fracaso profético? Leamos lo que dice la revista La Atalaya :

Los testigos de Jehová hemos tenido expectativas equivocadas sobre cuándo vendrá el fin. Tal como los discípulos de Jesús del siglo I, a veces hemos creído que vendría en cierta fecha, pero esta no correspondía con el horario de Dios (Lucas 19:11; Hechos 1:6; 2 Tesalonicenses 2:1, 2). Con todo, opinamos igual que Alexander H. Macmillan, un Testigo con muchos años de experiencia, que dijo: “Aprendí que debemos reconocer nuestros errores y continuar examinando la Palabra de Dios para conseguir más esclarecimiento”. Entonces, ¿por qué seguimos insistiendo en que el fin está cerca? Porque nos tomamos muy en serio las palabras de Jesús: “Sigan mirando, manténganse despiertos”. La otra alternativa sería dejar que él nos encontrara “durmiendo”, lo que impediría que nos ganáramos su favor (Marcos 13:33, 36). (La Atalaya, 1 de Enero del 2013, “¿Debemos temer el fin del mundo?”, recuadro de la página 8)

La verdad es que el error no fue solo de los discípulos de Jesús del siglo I, fue del mismo Jesús que dijo que su retorno y el fin del mundo vendrían antes que terminara su generación. Los testigos de Jehová no solo no aprenden de este error, sino que continúan reutilizando esta profecía falsa. Ahora se han “corregido” usando una explicación absurda que pretende hacernos creer que realmente la generación de 1914 no ha pasado todavía. ¿Cómo puede ser esto?. Para los líderes del jehovismo no hay límites para inventar explicaciones infantiles. Por ejemplo, actualmente han reinventado el concepto de “generación” para que se pueda alargar el tiempo de la generación de 1914. Leamos una porción de lo que dice el artículo “¿Qué significa para usted la presencia de Cristo?” de la Atalaya del 15 de Febrero del 2008:

¿Podemos calcular cuánto dura “esta generación”?

La palabra generación suele referirse a las personas de distintas edades cuyas vidas coinciden en cierto momento o se van traslapando a lo largo de cierto período. Por ejemplo, Éxodo 1:6 nos dice: “Con el tiempo murió José, y también todos sus hermanos y toda aquella generación”. José y sus hermanos eran de distintas edades, pero vivieron experiencias comunes durante un mismo período. Entre los miembros de “aquella generación” se contaban varios hermanos de José que nacieron antes que él, algunos de los cuales incluso continuaron viviendo tras la muerte de José (Gén. 50:24). “Aquella generación” también incluía a otras personas que, como Benjamín, nacieron después que José y quizá siguieron viviendo después que él murió.

De modo que cuando el término generación se refiere a las personas que viven en un período particular, no puede calcularse la duración exacta de este. Lo único que puede decirse es que tal período tiene un fin y que su duración no es excesivamente larga. Por lo tanto, al emplear la expresión “esta generación”, como se registra en Mateo 24:34, Jesús no dio a sus discípulos una fórmula para calcular cuándo acabarían “los últimos días”. De hecho, justo después les recalcó que no sabrían “aquel día y hora” (2 Tim. 3:1; Mat. 24:36).

El lector puede notar lo engañoso de este razonamiento. Pero con la Biblia misma se puede ver que este concepto amplio de “generación” no se ajusta a lo que entendían por “generación” los escritores del Nuevo Testamento. Por ejemplo, en Mateo 1:17 se dice lo siguiente:

“Todas las generaciones, pues, desde Abrahán hasta David fueron catorce generaciones,…..”

Si usted lee antes, desde el versículo 2 hasta el 6, el evangelista citó 14 personas desde Abrahán hasta David. Esto prueba que en el siglo I, cuando vivía Jesús, una “generación” se definía igual que la entendemos ahora, como un período de tiempo igual al de la vida de una persona (hasta los 80 años aproximadamente). Entonces, cuando Jesús dijo que “esta generación no pasaría”, no estaba diciendo cuándo sería el último día, pero los discípulos entenderían que no podía pasar de 80 años. Y la realidad es que no solo ya hace muchísimo que  pasó la generación de Jesús, sino  la de 1914 hace más de 100 años.  A pesar de esto los testigos de Jehová no se resignan a admitir que 1914 no significa nada.  Veamos lo que dicen los párrafos 15 y 16 del artículo titulado “¿Hasta cuándo pediremos “Venga tu Reino”?”, de la Edición de Estudio de La Atalaya del 15 de Enero del 2014:

parrafo15

parrafo16

Esta explicación no puede encontrar  apoyo en las palabras de Jesús. La generación de 1914 ya desapareció, y ahora los líderes de los testigos de Jehová dicen que la generación realmente se compone de dos grupos de cristianos “ungidos” cuyas vidas se interceptaron entre sí. Y a pesar de que  el primer grupo que vivió en 1914  ya murió, éste conoció al segundo grupo que todavía vive. Así, con esta explicación ridícula, es como pretenden hacer creer que una generación es igual a dos generaciones que se traslapan. Por supuesto, esto no es más que una manera de dilatar el tiempo del fin, alargar los “últimos días”, para que los líderes de los testigos de Jehová puedan seguir sacándole provecho a la propaganda apocalíptica. Cuando el segundo grupo que actualmente  compone “la generación traslapada” desaparezca, la secta jehovista buscará cualquier otro argumento disparatado para mantener su negocio basado en proclamar el fin del mundo.

Notas:

[1] Antes de la década de los 90, los testigos de Jehová vendían su literatura (La revista La Atalaya, la revista Despertad ) de puerta en puerta. Sin embargo, para evitar impuestos, decidieron implementar un sistema que consiste en distribuir sus revistas y libros por “donaciones voluntarias”.

[2] Los testigos de Jehová han intererpretado la profecía del capítulo 4 de Daniel de tal manera que desde el año 607 a.C. se deben contar 2520 años que equivalen a los 7 tiempos de la profecía. Esto los conduce al año 1914, que según ellos, marca “el fin de los tiempos de los gentiles” (Lucas 21:24).

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