Jesús contradice al libro de Deuteronomio

Según el Evangelio de Mateo, Jesús dijo que Moisés permitió el divorcio por la dureza del corazón de los israelitas:

3 Y se acercaron a El algunos fariseos para probarle, diciendo: ¿Es lícito a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo? 4 Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio los hizo varon y hembra, 5 y añadió: “Por esta razon el hombre dejara a su padre y a su madre y se unira a su mujer, y los dos seran una sola carne”? 6 Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe. 7 Ellos le dijeron: Entonces, ¿por qué mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla? 8 El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero no ha sido así desde el principio. 9 Y yo os digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por infidelidad, y se case con otra, comete adulterio. (Mateo 19:3-9, Biblia de las Américas)

El decreto de permitir al esposo emitir una carta o certificado de divorcio se encuentra en el capítulo 24 del libro de Deuteronomio, el cual  dice:

1 Cuando alguno toma una mujer y se casa con ella, si sucede que no le es agradable porque ha encontrado algo reprochable en ella, y le escribe certificado de divorcio, lo pone en su mano y la despide de su casa, 2 y ella sale de su casa y llega a ser mujer de otro hombre; (Deuteronomio 24:1-2)

Entonces, según Jesús, este decreto habría sido escrito por iniciativa de Moisés, pero eso no es lo que dice el libro de Deuteronomio. Según el libro de Deuteronomio, éste contiene leyes, no de Moisés, sino dictadas por el Dios Jehová a Moisés:

Y aconteció que a los cuarenta años, el primer día del undécimo mes, Moisés habló a los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová le había mandado acerca de ellos, (Deuteronomio 1:3)

Estos mandatos se dicen que eran “mandamientos de Jehova”:

1 »Ahora, pues, Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová, el Dios de vuestros padres, os da. 2 No añadiréis a la palabra que yo os mando ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os ordeno. (Deuteronomio 4:1-2)

20 »Mañana, cuando te pregunte tu hijo: “¿Qué significan los testimonios, estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?”, 21 dirás a tu hijo: “Nosotros éramos siervos del faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa. 22 Jehová hizo delante de nuestros ojos señales y milagros grandes y terribles en Egipto, contra el faraón y contra toda su casa. 23 Y nos sacó de allá para traernos y darnos la tierra que prometió a nuestros padres. 24 Jehová nos mandó que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová, nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días y para que nos conserve la vida, como hasta hoy. 25 Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová, nuestro Dios, como él nos ha mandado.” (Deuteronomio 6:20-25)

Queda claro que el libro de Deuteronomio enseña que “los testimonios, estatutos y decretos” no fueron escritos por iniciativa de Moisés, sino que fueron inspirados por el dios Jehová. Por lo tanto, si fuera verdad lo que dijo Jesús en el Evangelio de Mateo, Moisés permitió el divorcio por iniciativa propia, y no porque fuera “palabra de Dios”. En consecuencia, el dios Jehová prevaricó por muchos siglos, al permitir que los israelitas cometieran adulterio por divorciarse, y al permitir que el libro de Deuteronomio contenga un estatuto humano y no divino. Entonces, Jesús mismo está declarando que no todo lo escrito en el Antiguo Testamento  es “Palabra de Dios”.

Por otro lado, en el evangelio según Marcos el autor relata que Jesús dijo:

“…y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.” (Marcos 10:12)

Sobre esto, G. A. Wells, el autor de la “Evidencia Histórica para Jesús”, dice

Tal expresión no habría tenido significado en Palestina, donde sólo los hombres podrían obtener el divorcio. Es una regla para los lectores Gentiles Cristianos que los evangelistas pusieron en la boca de Jesús para darle la autoridad. Esta tendencia de anclar costumbres e instituciones posteriores a la supuesta vida de Jesús jugó un papel considerable en la construcción de su biografía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s