¿ Es verdad que Jesús no murió en una cruz?

Tradicionalmente casi todas las iglesias cristianas representan la muerte de Jesús en una cruz. Nuestra palabra española “cruz” significa principalmente una “figura formada por dos líneas que se atraviesan o cortan perpendicularmente”. Pero esta palabra no aparece en el Nuevo Testamento, porque este se escribió en Griego Koiné, no antes de las tres últimas décadas del siglo I de nuestra era. Es por eso que los Testigos de Jehová nos dicen con mucha seguridad que Jesús no fue clavado en un instrumento en forma de cruz. Ellos argumentan que las palabras griegas que usa el Nuevo Testamento para referirse a lo que la mayoría de las Biblias traducen al Español  por “cruz”, no significan tal cosa, sino un palo vertical simple. Una de estas palabras es la palabra griega “saturós”. Como una muestra, tomaremos dos versículos del Nuevo Testamento donde aparece esta palabra:

Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz (epi tou staurou), el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. (Juan 19:19)

   Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de   palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo (o stauros tou Xristou). (1 Corintios 1:17)

Veamos qué nos dicen los Testigos de Jehová sobre la palabra staurós en la página 18 de la edición del 1 de Marzo de la revista La Atalaya del año 2011:

Atalaya_1_Marzo_2011_pag18

Observe que hemos resaltado la figura que los Testigos de Jehová muestran en el lado izquierdo, un párrafo  de la misma página 18. La figura que la revista de los Testigos de Jehová han presentado pertenece, tal como ellos citan, a la obra en latin titulada “De Cruce” del autor Justo Lipsio. Aquella imagen es de la página 647.  De esta manera la revista jehovista le sugiere indirectamente al lector que Justo Lipsio creía que Jesús murió en un palo vertical, y no en una cruz. Pero, lo que la revista La Atalaya no ha querido presentar es la imagen de la página 650, la cual mostraremos a continuación:

DeCruce_pag650

Y es más, Justo Lipsio dice en la misma página 650 lo siguiente (traducido del latin):

En la cruz del Señor hubo cuatro piezas de madera, el palo vertical, el travesaño, un tronco de arbol colocado abajo, y el título(la inscripción) colocado arriba

Entonces, la Atalaya nos quiso engañar al ponernos una imagen del libro “De Cruce” fuera de contexto. Porque Justo Lipsio mostró en su libro que habían diferentes formas en las que un condenado podía ser clavado en un madero. Mas  Justo Lipsio no sugiere que fue en un palo vertical, sino en una cruz en forma de T.

Pero nos falta comentar lo que nos dicen los Testigos de Jehová en el párrafo que hemos resaltado arriba de la página 18 de la Atalaya. Ahí podemos leer que se ha citado una porción del libro del sacerdote  Raymond E. Brown titulado “La muerte del Mesías”, para reforzar la idea de que la palabra griega “staurós” no significa cruz, sino un palo vertical. Para ver si esto es realmente así, vamos a citar porciones del libro “La muerte del Mesías”. A continuación vamos a mostrar la porción que citan directamente los Testigos de Jehová, que pertenece a la página 1124 del volumen 2 de ese libro:

Mesias2

Note que realmente el sacerdote Brown nos dice que la palabra stauros se refiere principalmente a un palo vertical. Pero la misma obra en la página 1088 también nos dice que esta estaca también podía llevar una palo vertical que en latin se llamaba “patibulum”, que fue lo que cargó Jesús antes de llegar al poste vertical donde sería clavado:

Mesias1

Vemos que también stauros podía referirse al patibulum, osea, al travesaño de la cruz. De hecho, la palabra staurós podía también referirse al instrumento compuesto por un palo vertical y un travesaño. Esto lo podemos leer en las páginas 1127 y 1128 de “La muerte del Mesías”: Mesias3y4

Es  claro que el autor Raymond E. Brown no fue correctamente citado por la Atalaya, ya que él no dice que Jesús murió en un staurós en forma de palo vertical simple, sino en uno con travesaño. Porque, tal como él menciona arriba, Jesús, según los evangelios, cargó el patibulum, que era la parte horizontal. Porque en aquel tiempo era costumbre para los condenados por Roma llevar el travesaño (patibulum) hasta el lugar de tortura final. Los romanos denotaban el instrumento de tortura usando la palabra latina “crux”. Y tal como el padre Brown ha citado arriba, el escritor latino Séneca, del siglo I,  dijo que habían cruces “hechas de diferentes maneras”, y en algunas las víctimas eran sostenidas con “los brazos estirados en el madero horizontal (patibulum)”. ¿No esto una cruz en forma de T?.  Por ejemplo, el escritor cristiano Tertuliano, que vivió en el siglo II, cuando todavía se practicaba la crucificción, aunque no se refiere implícitamente a la palabra patibulum, la señala indirectamente al hacer mención de una “antemna” en la crux, que era un palo transversal en el mástil de un barco:

Cualquier pedazo de madera plantado verticalmente al piso es parte de una crux, de hecho, la mayor parte de esta. Pero a nosotros [los cristianos] se nos imputa una crux completa con un palo trasversal…( Sed nobis tota crux imputatur, cum antemna scilicet sua et cum illo sedilis excessu) (Ad Nationes, libro I, 12)

Tertuliano dice también que la letra griega Tau se asemeja en forma a la crux:

Así, presuponiendo y al mismo tiempo conectando el hecho de que Cristo sufrió, Él predijo que sus seguidores justos sufrirían como Él, tanto los apóstoles como sus fieles sucesores; y Él les dio una señal como aquella de cual Ezequiel habló: “El Señor me dijo, atraviesa la puerta en medio de Jerusalén, y coloca la marca Tau en las frentes de los hombres”. Así, la letra Griega Tau y nuestra propia letra T, es la misma forma de la cruz(Ipsa est enim littera Graecorum Tau, nostra autem T, species crucis). (Adversus Marcionem libro 3, cap. 22)

Por otro lado, una inscripción latina del siglo I antes de Cristo,   encontrada en Pozzuoli (una comuna de Nápoles),  muestra cláramente que la crux de condenación era regularmente compuesta de un travesaño llamado patibulum:

Si se quiere que él [el condenado] lleve el patibulum a la crux(si in cruc patibul agere volet), el contratista tendrá que proveer postes de madera, cadenas, y cordones para los azotadores y los azotadores también. (Lex Puteoli Inscription, II.8-9)

Patibulum

Podemos citar también a Plauto, un escritor latino del siglo III antes de Cristo:

“Cargue él su patibulum por la ciudad y fíjenlo al crux” (Patibulum ferat per urbem, deinde adfigatur cruci) (Plautus, Carbonaria, frase 2)

Esto confirma que era una costumbre romana que el condenado sea clavado en el patibulum que se colocaba en la estaca vertical. Por eso, un cristiano del siglo IV, compara el sacrificio de Jesús en la cruz  con el sacrificio que Abraham haría con su hijo:

“Isaac llevó la madera a su padre, Cristo mismo sostuvo el patibulum de la crux(ligna Isaac sibi vexit, Christus sibi patibulum portavit crucis)(De Abraham 1.8).

Esto nos indica que los cristianos que escribieron en latin, creían firmemente que la palabra latina “crux” podía referirse a la cruz que actualmente conocemos, y que Jesús murió con sus manos clavadas al travesaño (patibulum).

Pero nuestros amigos Testigos de Jehová nos podrían decir que el Nuevo Testamento no se escribió originalmente en latin, sino en Griego. Por eso, vamos a mostrar que la palabra griega staurós también había adquirido el significado de palo compuesto de un travesaño. Esto lo deducimos de la obra en Griego del siglo II titulada “El juicio de las letras” de Luciano de Samosata:

“Así injuria a los hombres (la letra Τ) en cuanto a las palabras; y de hecho, ¡cómo los ultraja! Lamentándose los hombres, deploran su desgracia y maldicen a Cadmo por haber introducido la Tau (Τ) en el Gremio de las letras. Dicen que los tiranos la tomaron como un modelo(somati phasi akolouthésantas) e imitaron su forma(mimésamenous autou to plasma) para moldear pedazos de madera semejantes (skhémati toioutói xula) para crucificar (anaskolopizein) en estos a los hombres; y el vil instrumento deriva su nombre(eponumian) de él [ejemplo: sTAUros]. Yo creo que no puede imponérsele en justicia otra pena menor que condenarla al suplicio de sí misma, para que en su propia figura(tó skhemati tó hautou) expíe su delito, ya que la cruz(ho stauros) debe su existencia a Tau y por ella también la llamaron así los hombres(hupo de anthrópón onomazetai)”

Podemos inferir cláramente que Luciano está afirmando que el instrumento de tortura, que en Griego es “stauros”, tiene la forma de la letra  Tau, que obviamente tiene forma de T. Esto demuestra que nuestra cruz actual era la forma más común del staurós.  Entonces ¿por qué se dice que staurós significa primariamente un palo vertical?. Esto lo explica mejor el diccionario “The Imperial Bible-Dictionary”:

La Palabra griega para cruz,[staurós],significaba apropiadamente un madero, un poste en posición vertical , o palo de una estacada, del cual se podía colgar cualquier cosa, o que se podía usar para empalizar[cercar] un pedazo de terreno. Pero una modificación fue introducida cuando el dominio y las costumbres de Roma se extendieron a los países que hablaban Griego[…] Hasta entre los romanos la crux(de donde deriva nuestra[palabra] cruz) parece haber sido originalmente un palo en posición vertical, y esta siempre permaneció como la parte más prominente. Pero a partir del momento en que comenzó a ser usado como instrumento de condena, un pedazo de madera transversal fue comúnmente añadido, aunque no siempre después. Porque parece que hubo más formas de morir que aquellas por medio de la cruz. Esta a veces siendo realizada por traspasar al criminal por un palo; que se introducía por su parte trasera y espina, y salía por la boca (adactum per medio hominem, qui per os emergat, stipitem, Séneca Ep. XIV). En otro lugar, (Consol. Ad Marciam, XX), Séneca menciona tres diferentes formas: “Yo veo”, él dice, “tres cruces, no de un sólo tipo, sino hechas de diferentes maneras; unas suspendiendo boca abajo a las personas, otras traspasándolas por sus partes íntimas, otras extendiendo sus manos sobre un patibulum”. No hay duda de que la última fue la más común, y que por el período de la era evangélica la crucificción fue frecuéntemente consumada al suspender al criminal sobre una pieza transversal de madera.

Entonces, tanto la palabra griega staurós, como la palabra latina crux, originalmente denotaban un palo vertical simple, pero un siglo antes de Cristo ya habían ampliado su significado. Las palabras pueden mudar su significado con el tiempo. Esto lo confirma “El Diccionario Ilustrado de la Biblia” de Wilton M. Nelson, quien, acerca de  la cruz nos dice lo siguiente:

CRUZ, CRUCIFIXIÓN

Instrumento de muerte en que murió Jesucristo, inspirado quizás en la antigua costumbre de empalamiento, ya que la palabra griega stauros (cruz), significa palo o estaca vertical. Inventada posiblemente por los persas o fenicios, la usaron los griegos y cartagineses, y sobre todo los romanos.

Además de la crux simplex o palo vertical, se empleaban otras formas. La crux commissa (o de San Antonio) que tenía la forma de una T mayúscula, y la crux immisa , en que el palo vertical sobresalía sobre el horizontal. Según la tradición, esta última fue la cruz en que murió Jesús. La referencia en los Evangelios al título sobre la cabeza de Jesús (por ejemplo, Mt 27.37 ) respalda esta idea. El uso de la crux decussata (de San Andrés), en forma de X, no se ha podido comprobar definitivamente.

La cruz consistía en un palo vertical de unos 2, 5 m de largo (que muchas veces se dejaba permanentemente en el lugar de ejecución), el palo transversal o patibulum , y una saliente de madera o sedile , que servía de asiento para sostener el cuerpo del crucificado y prolongar así su martirio.

Por consiguiente, tanto el “Imperial Bible Dictionary” como “El Diccionario Ilustrado de la Biblia” de Wilton M. Nelson, afirman que la palabra stuarós y crux ampliaron sus significados con el tiempo, de tal manera que a inicios de la era cristiana no era incomún que staurós signifique  una cruz en forma de T.  Sin embargo, los Testigos de Jehová han citado engañosamente éstos dos diccionarios de manera sesgada para probar falsamente que la palabra staurós y crux significan únicamente un palo vertical. Esto lo podemos ver en las páginas 91 y 92 del libro Razonamiento que usan los Testigos de Jehová para predicar de puerta en puerta:

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Observe arriba que primero dicen que en Griego Clásico staurós significaba un palo vertical, pero después amplió su significado. Pero no dicen cuándo éste fue ampliado. ¿Por qué no mencionaron que en la época de Jesús su significado se había diversificado? De esta manera el lector se queda con una información incompleta. Después citan de manera sesgada el Diccionario Ilustrado de la Biblia de Wilton M. Nelson, y el  Imperial Bible-Dictionary, mostrando solo cuando mencionan que staurós y crux significaban originalmente un palo vertical, pero astútamente se omiten las porciones donde éstos diccionarios mencionan que después estas palabras podían significar una cruz en forma de T, ya en la era cristiana. Aquí vemos cómo de manera tramposa los Testigos de Jehová nos conducen a una idea errada mediante citas mal usadas.

Asimismo, es deshonesto  lo que nos dice sobre la cruz el libro que los Testigos de Jehová usan para adoctrinar a sus estudiantes principiantes, que se llama “¿Qué Enseña Realmente la Biblia?”. Por ejemplo, leamos lo que dice la página 204 :

Ensenha_pag204

Note que aqui los Testigos de Jehová afirman con toda seguridad que “Jesús no murió en una cruz”. Y esto lo justifican débilmente apoyándose en el significado original de la palabra staurós, y en una obra como “The Companion Bible” (La Biblia Compañera)  escrita por un autor mediocre: E. W. Bullinger, que declara que saturós “nunca significa dos piezas de madera que se cruzan en algún ángulo”. Pero, los Testigos de Jehová se contradicen, porque ¿no habíamos leído anteriormente que los Testigos de Jehová admitían en la página 92 de su libro Razonamiento, que esta palabra había ampliado sus significado posteriormente?.  La porción que los Testigos de Jehová han extraído de “The Companion Bible” se encuentra en el  Apéndice, y ésta ha sido plagiada parcialmente por Bullinger del capítulo 1 de  otra obra que carece de rigurosidad académica: “The non-Christian Cross” (La Cruz no Cristiana) publicada en 1896 por  John Denham Parsons. Este libro también es uno de los favoritos de los Testigos de Jehová, porque lo citan frecuentemente para probar erróneamente que Jesús no murió en una cruz.

Éstas obras usadas por los Testigos de Jehová son mediocres, porque declarar con toda seguridad que staurós “nunca significa dos piezas de madera que se cruzan” no concuerda con las evidencias.  Por eso, es necesario  analizar una porción del libro “The non-Christian Cross”, tan citado por los Testigos de Jehová,  donde el autor John Denham  Parsons dice:

A lo que los hombres de la antigüedad se refierieron cuando usaron la palabra stauros, puede fácilmente ser visto en la Iliada y la Odisea. Ahí se puede encontrar que significa, cláramente, un palo ordinario o una estaca sin una barra horizontal. Y es así, significando una única pieza de madera, que la palabra en cuestión es usada en todo el Griego Clásico. (The non-Christian cross, chapter I)

Este argumento  solo es válido para el uso que la palabra staurós tenía en la época de Homero, que es, por lo menos,  8 siglos antes de Cristo.  Después Parsons dice:

Más luz lateral sobre esta cuestión arrojada por Luciano es digna de notar. Este escritor, refiriéndose a Jesús, alude que “Tal sofista, que ha sido fijado a un skolops”; que es una palabra [griega] que significa una única pieza de madera, y no dos piezas de madera juntas. (The non-Christian cross, chapter I)

Es cierto que skolops significa esencialmente una estaca simple puntiaguda, y no una cruz. Esta referencia de Luciano a Jesús pertenece a su libro “De Morte Peregrini”. Sería mejor mostrar cómo Luciano lo escribe en esta obra:

“De hecho, estos desventurados [cristianos] estaban convencidos de que serían inmortales y vivirían por toda la eternidad y en base a ello desprecian la muerte y la mayor parte de ellos se entregan conscientemente a la muerte. Además, su primer legislador les convenció de que son todos hermanos entre sí una vez que tras haber rehusado venerar a los dioses griegos se postran ante aquel mismo sofista que fue crucificado(ton de aneskolopismenon ekeinon sofisthn auton proskunwsin) y viven de acuerdo con sus normas”

Note que Luciano usa “aneskolopismenon”, que es una forma del verbo anaskolopizoo (que significa literalmente “ser alzado en un skolops”). Luciano no usa aqui  el sustantivo skolops aislado, sino como parte de ese verbo. Esto aparentemente probaría que Luciano dijo que Jesús fue empalado en un skolops, osea, en una estaca. No obstante,  es importante mencionar que  en el siglo I la forma de ser torturado en un stauros era diferente de la ser torturado en un skolops. Esto lo vemos en una frase de Plutarco (quien vivió en la segunda mitad del siglo I de nuestra era):

Pero ¿tú lo vas a clavar en una cruz (eis stauron kathélóseis) o empalarlo en una estaca (skolopi péxeis)? Porque a Teodoro le importa si él se va podrir encima o abajo de la tierra? (Plutarco, Moralia, Ad Vitiositas 499D)

 Esto por lo menos nos dice que regularmente, para esa época, stauros y skolops no eran sinónimos. Pero, como dijimos antes, Luciano no usó aisladamente el sustantivo skolops para referirse al castigo de Jesús. Él usó  el verbo anaskolopizoo, que sí significó “empalar en una estaca”, pero en los tiempos  del historiador Heródoto, en el siglo V antes de Cristo (Historiae, 1.128, 3.159). No obstante,  en el siglo I de nuestra era, ya podía ser un verbo sinómimo  con anastauroo, que significa literalmente “ser alzado en un stauros”.  Por eso, en “El Juicio de la Letras”, Luciano usa anaskolopizoo para significar crucificción en forma de T, ya que dice:

….Lamentándose los hombres, deploran su desgracia y maldicen a Cadmo por haber introducido la Tau (Τ) en el Gremio de las letras. Dicen que los tiranos la tomaron como un modelo(somati phasi akolouthésantas) e imitaron su forma(mimésamenous autou to plasma) para moldear pedazos de madera semejantes (skhémati toioutói xula) para crucificar (anaskolopizein) en estos a los hombres…..

Lo cual también puede notarse en una porción de una obra de Filón de Alejandría, quien  vivió en el siglo I:

Sin embargo, este hombre no ordenó a que bajen hombres que ya perecieron en la cruz (stauron), sino que ordenó que hombres vivos sean crucificados (anaskolopizesthai), hombres a quien el propio tiempo dió, sino un entero perdón, porlo menos una breve pausa temporal en su castigo (Filón de Alejandría, In Flaccum 84)

Entonces, anaskolopizoo mudó  su significado. Lo cual muestra que Parsons presentó un argumento engañoso, basado en el significado del sustantivo skolops aislado.

Para reforzar aún más cómo se actualizó la palabra staurós, citaremos a Artemidoro de Daldis, un escritor en lengua griega del siglo II de la era cristiana, quien  fue muy explícito al relatar la forma que podía tener un stauros:

El ser crucificado(staurosqai) es favorable para todos los marineros. Porque la cruz(o stauron),como la nave, es hecho de madera y clavos, y el mástil se asemeja a una cruz(h katartion autou omoia esti staurw). (Artemidoro, Oneirokritika, o “la interpretación de los sueños”, 2.53)

El mástil de un barco no es un palo simple, contiene por lo menos un travesaño. Justino Martir, un cristiano del siglo II, hizo una comparación similar:

Refleccione sobre todas las cosas en el universo y considere si ellas podrían ser gobernadas y mantenidas juntas sin esta figura[la del staurós]. Porque el mar no puede ser atravesado a menos que el símbolo de la victoria, que es llamado vela, se mantenga sujeto a la nave. (Thalassa men gar ou temnetai, hn mh touto to tropaion, o kaleitai istion, en th nhi swon meinh)….La figura humana difiere de la de los animales irracionales en el hecho en que se puede parar erecto y puede extender sus manos(kai ektasin xeirwn exein), y tiene en su cara, extendido desde la frente, lo que se llama nariz, a través del cual pasa aire para la criatura viviente, y esta exhibe la figura de un staurós (to skhma tou staurou) (Primera Apología cap. 55)

Todas estas citas demuestran que la palabra griega staurós había diversificado su significado. Entonces, es deshonesto afirmar que Jesús no pudo haber muerto en una cruz en forma de T, sabiendo que muchas fuentes de la era cristiana primitiva indican que sí. De esta manera, es engañoso aplicar para una palabra un significado  exclusivo en una época cuando ya no lo tenía.

No obstante, los Testigos de Jehová se apoyan en otro argumento para insistir en que Jesús no pudo haber muerto en una cruz:

Hay que destacar que los escritores de la Biblia usaron además otro sinónimo griego para referirse al instrumento donde fue ejecutado Jesús: xýlon. En una nota incorporada a la obra Historia universal de la Iglesia Católica, de René F. Rohrbacher, se explica que tanto este término como su equivalente hebreo “no significan propiamente lo que nosotros entendemos por cruz, sino un simple madero”. En armonía con la anterior explicación, debemos observar la lectura que ofrece la Reina-Valera de 1960 en Hechos 5:30: “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero [xýlon]”. Otras versiones, a pesar de verter staurós como “cruz”, también usan “madero” para xýlon. Por ejemplo, en Hechos 13:29, la Biblia Traducción Interconfesional dice acerca de Jesús: “Cuando llevaron a cabo todo lo que estaba escrito sobre él, lo bajaron del madero [xýlon] y lo depositaron en un sepulcro”. La versión de Guillermo Jünemann usa “leño” en todos los casos donde aparece dicho vocablo griego. (La Atalaya, 01/03/2011, “¿Murió Jesús en una cruz?”)

Sin embargo, lo único que demuestra este argumento, es que la palabra griega xylon hace referencia al material de la cruz, es decir, a la madera, y no a la forma. Pero nada impide que la palabra staurós tuviera forma de T. Solo indica que el staurós era hecho de madera (xylon). Por ejemplo, en el Nuevo Testamento encontramos este versículo:

Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera (xylon), heno, hojarasca, (1 Corintios 3:12)

Podemos ver que la palabra xylon significaba esencialmente “madera”.

Es cierto que ante la escasez de madera, los romanos tendrían que clavar al condenado en un stauros simple, a saber, un palo vertical. La muerte en este caso sería más rápida que si fuera clavado en una cruz en forma de T. Pero ¿qué sucedería si Jesús hubiera sido clavado en un palo vertical? Leamos la próxima sección.

 

Lo que revelan estudios científicos sobre la crucificción

En la edición de Abril de 1989 del Bible Review se publicó un artículo titulado “Two
Questions About Crucifixion” (Dos Preguntas Sobre la Crucificción), que dijo en
parte lo siguiente:

Desde desde la década de 1929, se ha hecho común el conocimiento de que las
víctimas por crucificción mueren por asfixia cuando pierden la capacidad de expandir
el tórax para respirar….La sugerencia de que las víctimas de crucificción mueren por
asfixia fue primero hecha por A.A. LeBec en 1925. LeBec teorizó que la posición de
la persona crucificada con los brazos sobre la cabeza inmobilizaría el tórax
dificultando la exhalación. Así, la persona se ahogaría. Esta idea fue apoyada por
R.W. Hyneck en 1936. Sin embargo, fue el Dr. Pierre Barbet, un cirujano de Paris,
quien le dio amplia propaganda. En 1953 Barbet refinó la teoría y la presentó de
manera más simple y creíble. Barbet usó tres tipos de evidencias para apoyar la
hipótesis de asfixia, la más importante fue basada en ahorcados de la armada
austro-germánica durante la Primera Guerra Mundial, y del campo de concentración
Nazi en Dachau durante la Segunda Guerra Mundial.

La evidencia de Barbet, de la Primera Guerra, se basó en observaciones de castigos
en la armada austrogermánica. Los soldados fueron colgados de las muñecas apenas
con sus pies ligeramente levantados del suelo. Después de un corto tiempo, ocurrían
violentas contracciones en todos los músculos, causando severos espasmos
musculares. El individuo torturado tuvo gran dificultad en exhalar, y se asfixiaba y
moría en 10 minutos. Barbet reforzó esta observación al usar los testimonios de dos
prisioneros en Dachau de la Segunda Guerra. Los prisioneros reportaron que los
hombres condenados colgados por sus manos con las piernas un poco distantes del
suelo requiriendo elevarse ellos mismos con sus manos para poder exhalar. La
víctima levantaba y dejaba caer su cuerpo contínuamente hasta terminar exhausta y
así terminaba asfixiada.

Ambas observaciones de Barbet apoyarían la hipótesis de asfixia por crucificción
sólo si los brazos de la persona crucificada estuvieran suspendidas directamente
arriba de su cabeza sosteniendo su cuerpo. Pero esta no es la posición de una persona
en una cruz. En la cruz, una víctima tiene los brazos extendidos formando un ángulo
de 60 o 70 grados con la línea vertical. Si los brazos fueran extendidos sobre la
cabeza la respiración sería incuestionablemente dificil, pero no si los brazos
estuvieran a 60 o 70 grados con la línea vertical. Esto ha sido ahora demostrado por
varios estudios experimentales.

Un radiólogo austriaco, Hermann Moedder, suspendió estudiantes de medicina por
sus muñecas con sus manos por encima de sus cabezas, menos de 40 pulgadas
apartadas de una barra horizontal. En pocos minutos los estudiantes estuvieronpálidos y la capacidad vital de sus pulmones decreció de 5.2 litros a 1.5 litros. Su respiración llegó a ser debil, la presión sanguínea disminuyó y el ritmo del pulso aumentó. Moedder concluyó que un colapso ortoestático, o incapacidad para respirar ocurriría en 6 minutos si a los estudiantes no se les hubiera permitido pararse. Si los estudiantes pudieran reposar por pocos minutos, alternando 3 minutos colgados, ellos no sobrevivirían. Los resultados de Moedder confirmaron que la asfixia ocurriría si la persona crucificada fuera suspendida por sus manos por encima de su cabeza. Si los brazos de Jesús hubieran sido suspendidos sobre su cabeza, en vez de por un ángulo de 60 o 70 grados, entonces no habría dificultad de aceptar la hipótesis de asfixia como la causa de su muerte.

Este estudio muestra que si alguien es clavado en una estaca con los brazos sobre su
cabeza, tal como la Sociedad Watchtower piensa que estuvo Jesús, Jesús habría
muerto por asfixia entre 6 a 10 minutos. Sin embargo, según  Marcos 15:25 Jesús fue crucificado a la hora tercera, y en Marcos 15:34-37 se nos dice que Jesús murió a la hora novena, por consiguiente, tuvo una agonía en la cruz durante 6 horas. Así, si los Testigos de Jehová quieren creerle al Evangelio de Marcos, deberían creer que Jesús murió en una cruz en forma de T. Pero si ellos insisten en que Jesús murió clavado en una estaca sin travesaño, lo cual no es imposible, entonces el relato de Marcos estaría equivocado. No es improbable que aquel pasaje de Marcos carezca de historicidad, pero los Testigos de Jehová difícilmente cuestionarán la veracidad de algún pasaje bíblico.

 El argumento de Vine

Los Testigos de Jehová citan frecuentemente el “Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento” de W. E. Vine, quien antes que los Testigos de Jehová, apoyaba la hipótesis de que Jesús no murió en una cruz en forma de T. Leamos lo que dice el diccionario al respecto:

“STAUROS (σταυρός) denota, primariamente, un palo o estaca derecha. Se clavaba en ellas a los malhechores para ejecutarlos. Tanto el nombre como el verbo stauroõ, fijar sobre un palo o una estaca, debieran distinguirse originalmente de la forma eclesiástica de una cruz de dos brazos. La forma de esta última tuvo su origen en la antigua Caldea, y se utilizaba como símbolo del dios Tamuz (que tenía la forma de la mística Tau, la inicial de su nombre) en aquel país y en los países adyacentes, incluyendo Egipto. A mediados del siglo 3 d.C., las iglesias se habían apartado de ciertas doctrinas de la fe cristiana, o las habían pervertido. Con el fin de aumentar el prestigio del sistema eclesiástico apóstata, se recibió a los paganos en las iglesias aparte de la regeneración por la fe, y se les permitió mantener en gran parte sus signos y símbolos. De ahí que se adoptara la Tau o T, en su forma más frecuente, con la pieza transversal abajada, como representación de la cruz de Cristo”.

 El argumento de Vine es engañoso por dos razones. En primer lugar niega las evidencias literarias que muestran que stauros no se quedó con su significado del Griego Clásico de la época de Homero, de varios siglos antes de Cristo, sino que en la era cristiana ya se había diversificado. En segundo lugar, asume sin ninguna prueba concreta que a partir del siglo III los nuevos conversos cristianos de origen pagano importaron el símbolo de la cruz en forma de T.  Sin embargo,  tenemos evidencias del  símbolo de la cruz en forma de T en el cristianismo, desde los inicios del siglo II. Por ejemplo, la Epístola de Bernabé es de la primera mitad del siglo II. A continuación leamos algunas  porciones relevantes  de la epistola:

“Entonces aprende cabalmente, hijo del amor, concerniente a todas las cosas, porque Abraham, quien primero circuncidó, lo hizo vislumbrando espiritualmente a Jesús, y había recibido las doctrinas de las tres letras. Porque esta (es decir Génesis 14:14; 17:23) dice: “Y oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho,” [en griego, TIH]. ¿Cuál, fue entonces el conocimiento que se le dio a él? Nótese que [en el original en griego] él menciona los dieciocho primero, y después de una pausa el trescientos. El dieciocho es I (=10) y H (=, usted tiene a Jesús (IH son las primeras dos letras de Iésous, “Jesús”), y como la cruz (ho stauros) era para expresar la gracia [de nuestra redención] como la letra T (=300) él dice “y trescientos”. De este modo él indica a Jesús en las dos letras y la cruz (ton stauron) en la otra.” (Bernabé 9:7-8).

“Aquí usted tiene de nuevo una reproducción de la cruz, y de Él, quién iba a ser crucificado… en Moisés, (es decir Éxodo 17:8-12), cuando Israel fue atacada por los extranjeros… el Espíritu habló al corazón de Moisés, que él debería hacerse en una figura de la cruz (tupon stauron), y de Aquél quien sufriría después porque, él dice, a menos que ellos pusieran su confianza en él, ellos sufrirán guerras para siempre. Moisés por consiguiente colocó unas armas sobre otras en medio de la colina, y se paró sobre ella, para así estar más alto que todo el pueblo, y él extendió sus brazos (exeteinen tas kheiras) y así Israel prevalecía; mas cuando él bajaba sus manos comenzaban a perder.” (Bernabé 12:1-2).

“Y de nuevo él [el Espíritu] dice en otro Profeta (es decir Isaías 65:2), “Extendí mis manos (exepetasa tas kheiras) todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos.” De nuevo Moisés hace un símbolo de Jesús (tupon tou Iésou)”. (Bernabé 12:4-5).

Inclusive, en el Paedagogium, en las laderas de las montañas Paladinas de Roma, se descubrió una caricatura de Cristo clavado en una cruz en forma de T.  En ésta se ilustra un hombre con cabeza de asno y un joven en postura de adoración. Abajo de figura hay una inscripción en Griego que dice “ALEXAMENOS SEBETE THEON”, que significa “Alexamenos adora a su dios”:

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Tertuliano (cristiano del siglo II)  nos cuenta  los paganos se burlaban de los cristianos con esa representación :

“Junto con otros, tienes la ilusión de que nuestro Dios(DEI NOSTRI) es un cabeza de asno. Cornelio Tácito fue el primero en propagar tal noción entre el pueblo….Pero últimamente la nueva versión de nuestro Dios fue dada a conocer al mundo en esta gran ciudad: se originó con cierto hombre despreciable que tenía la costumbre de dedicarse a estafar con fieras salvajes, y exhibió una pintura con esta inscripción: “DEUS CHRISTIANORUM ONOKOITHS “(El Dios de los cristianos nació de un asno). Él tiene orejas de asno, tiene cáscara en un pie, sostiene un libro y usa toga. Tanto el nombre como la figura nos provoca risa (Apología cap. 16)

Entonces, queda claro que en el siglo II  los cristianos creían que Jesús murió en una cruz, y no porque habían religiones paganas que usaban ese símbolo, sino que era muy común que un condenado sea clavado en un stauros en forma de T. De esta manera, los Testigos de Jehová mienten en su página oficial de internet cuando afirman que Cientos de años después de la muerte de Jesús, cuando las congregaciones se habían apartado de sus enseñanzas, a los nuevos miembros “se les permitió mantener en gran parte sus signos y símbolos”, incluida la cruz  .

No existe un documento o alguna pintura antigua que pruebe que los cristianos creían inicialmente que Jesús murió en una estaca simple, y que después  cambiaron esa forma por la forma T. En cambio, en todas las representaciones cristianas se muestra la cruz tradicional.

¿Enseñan los Testigos de Jehová lo que dice la Biblia?

¿Es imposible que Jesús haya sido clavado en un palo vertical sin travesaño? No, ya que habían diferentes formas de ejecución, y ésta era una de ellas. Lo absurdo es asegurar, como hacen los Testigos de Jehová,  que ésta fue la forma, ya que  ellos no estuvieron ahí como testigos oculares, y no hay ningún elemento que pruebe que la tradición está errada. Además, los evangelios sugieren que la cruz de Jesús era en forma de T.  Primero, porque Jesús inicialmente tuvo que cargar en el trayecto al calvario un madero, y la costumbre romana era que éste era la parte horizontal (patibulum) de la cruz que sería anexada. Segundo, en Mateo se afirma que:

Por encima de su cabeza fijaron el cargo contra él, escrito: “Este es Jesús el rey de los judíos” (Mateo 27:37)

Esto sugiere que Jesús estaba con las manos clavadas a un palo horizontal, para que el letrero pueda estar encima de su cabeza.

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Si no, estaría  por encima de sus manos, tal como los Testigos de Jehová lo representan en la página 52 de su libro “¿Qué Enseña Realmente la Biblia?”:

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Usted puede observar que esta ilustración del libro jehovista también contradice otro pasaje del Nuevo Testamento:

A menos que vea en sus manos la impresión de los clavos y meta mi dedo en la impresión de los clavos … (Juan 20:25).

Lo cual declara que Jesús tuvo más de un clavo en sus manos, y no uno como lo muestra la imagen del libro que paradójicamente se titula “¿Qué Enseña Realmente la Biblia?”. La realidad es que los Testigos de Jehová contradicen a la Biblia misma.

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