El pensamiento paulino y sus contradicciones

jesus-appearing-before-saul

Saulo, un Judío de Tarso, perseguía a los cristianos en Jerusalén, porque los consideraba apóstatas de la Ley Mosaica. Pero el libro de Hechos, escrito por Lucas, nos cuenta que Jesús resucitado se le presentó como una luz intensa:

3 Y sucedió que mientras viajaba, al acercarse a Damasco, de repente resplandeció en su derredor una luz del cielo; 4 y al caer a tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y El respondió: Yo soy Jesús a quien tú persigues; 6 levántate, entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7 Los hombres que iban con él se detuvieron atónitos, oyendo la voz, pero sin ver a nadie. 8 Saulo se levantó del suelo, y aunque sus ojos estaban abiertos, no veía nada; y llevándolo por la mano, lo trajeron a Damasco. 9 Y estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. 10 Había en Damasco cierto discípulo llamado Ananías; y el Señor le dijo en una visión: Ananías. Y él dijo: Heme aquí, Señor. 11 Y el Señor le dijo: Levántate y ve a la calle que se llama Derecha, y pregunta en la casa de Judas por un hombre de Tarso llamado Saulo, porque, he aquí, está orando, 12 y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista. 13 Pero Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuánto mal ha hecho a tus santos en Jerusalén, 14 y aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15 Pero el Señor le dijo: Ve, porque él me es un instrumento escogido, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de los reyes y de los hijos de Israel; 16 porque yo le mostraré cuánto debe padecer por mi nombre. 17 Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18 Al instante cayeron de sus ojos como unas escamas, y recobró la vista; y se levantó y fue bautizado. 19 Tomó alimentos y cobró fuerzas. Y por varios días estuvo con los discípulos que estaban en Damasco. 20 Y enseguida se puso a predicar a Jesús en las sinagogas, diciendo: El es el Hijo de Dios. 21 Y todos los que lo escuchaban estaban asombrados y decían: ¿No es éste el que en Jerusalén destruía a los que invocaban este nombre, y el que había venido aquí con este propósito: para llevarlos atados ante los principales sacerdotes? 22 Pero Saulo seguía fortaleciéndose y confundiendo a los judíos que habitaban en Damasco, demostrando que este Jesús es el Cristo. 23 Después de muchos días, los judíos tramaron deshacerse de él, 24 pero su conjura llegó al conocimiento de Saulo. Y aun vigilaban las puertas día y noche con el propósito de matarlo; 25 pero sus discípulos lo tomaron de noche y lo sacaron por una abertura en la muralla, bajándolo en una canasta.26 Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo. 27 Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús. (Hechos 9:3-19,26-27)

Note que, según el relato de Lucas, Pablo fue a Jerusalén después de huir de Damasco. Sin embargo, Pablo dice lo contrario en su carta a los Gálatas:

15 Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien 16 revelar a su Hijo en mí para que yo le anunciara entre los gentiles, no consulté enseguida con carne y sangre, 17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui a Arabia, y regresé otra vez a Damasco. 18 Entonces, tres años después, subí a Jerusalén para conocer a Pedro, y estuve con él quince días. 19 Pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo, el hermano del Señor. 20 (En lo que os escribo, os aseguro delante de Dios que no miento.) (Gálatas 1:15-20)

Pablo quiere mostrar a los cristianos de Galacia, que él no estaba subordinado a la Iglesia de Jerusalén, porque no visitó ésta poco después de su conversión, ya que  no pensaba que los líderes de Jerusalén fueran superiores a él :

Y de aquellos que tenían reputación de ser algo (lo que eran, nada me importa; Dios no hace acepción de personas), pues bien, los que tenían reputación, nada me enseñaron (Gálatas 2:6)

De esta manera Pablo niega en su carta haber ido a Jerusalén inmediatamente después que  salió huyendo de Damasco, sino que lo hizo tres años después, lo cual probaría que el relato de Lucas en el libro de Hechos no es del todo histórico.

Contradicción al actuar

El Concilio de los Apóstoles que se realizó en Jerusalén resolvió de común acuerdo no exigir los requisitos de la Ley de Mosaica para los cristianos gentiles. El concilio se realizó principalmente por cristianos Judíos querían imponer el requisito de la circuncisión para los gentiles que se convertían:

28 Porque pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros mayor carga que estas cosas esenciales: 29 que os abstengáis de cosas sacrificadas a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación. Si os guardáis de tales cosas, bien haréis. Pasadlo bien.(Hechos 15:28-29)

Después de este decreto, ningún cristiano tenía necesidad de circuncidarse. Consecuentemente, Pablo le escribió a los Corintios que quien se convirtiera en creyente debía permanecer como estaba:

17 Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias. 18 ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. 19 La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. 20 Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede. (1 Corintios 7:17-20)

Sin embargo, en el capítulo 16 de Hechos, se relata que Pablo circuncida a Timoteo, quien ya era cristiano, quebrando de esta manera lo que estableció en su carta a los Corintios:

1 Llegó también a Derbe y a Listra. Y estaba allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego, 2 del cual hablaban elogiosamente los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. 3 Pablo quiso que éste fuera con él, y lo tomó y lo circuncidó por causa de los judíos que había en aquellas regiones, porque todos sabían que su padre era griego. 4 Y conforme pasaban por las ciudades, entregaban los acuerdos tomados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que los observaran. 5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y diariamente crecían en número. (Hechos 16:1-5)

Este pasaje resulta contradictorio, porque Pablo circuncidó a Timoteo para agradar a los Judíos (aparentemente judeocristianos), y paradójicamente iba entregando los acuerdos de los apóstoles y ancianos de Jerusalén. Pero ¿no decía uno de estos acuerdos que ya  no era necesario circuncidarse? Tal vez esta contradicción surge porque lo que relata el libro de Hechos  no sucedió así.

Probably_Valentin_de_Boulogne_-_Saint_Paul_Writing_His_Epistles_-_Google_Art_Project

ANTISEMITISMO PAULINO

Saulo de Tarso, el Apóstol Pablo, fue un judío controverso tanto para los Judíos, como para los judeo-cristianos. Él escribió algunas frases cargadas de atisemitismo que contribuyeron al odio de los cristianos contra los judíos:

14 vosotros, hermanos, seguisteis el ejemplo de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea, ya que sufristeis a manos de vuestros compatriotas lo mismo que sufrieron aquellas iglesias a manos de los judíos. 15 Éstos mataron al Señor Jesús y a los profetas, y a nosotros nos expulsaron. No agradan a Dios y son hostiles a todos, 16 pues procuran impedir que prediquemos a los gentiles para que sean salvos. Así en todo lo que hacen llegan al colmo de su pecado. Pero el castigo de Dios vendrá sobre ellos con toda severidad. (NVI, 1 Tesalonicenses 2:14-16)

Algunos creen que estas palabras no son originales de la primera carta de Pablo a los Tesalonicenses, y son una interpolación posterior a su muerte. Sin embargo, están ahí en la carta. De alguna manera el “Espíritu Santo” las ha mantenido ahí ?. Y aunque los profetas ya habían muerto varios siglos antes de Cristo, éstas palabras culpan retroactívamente al pueblo Judío.

Pablo insulta a los judeo-cristianos que exigen a los gentiles circuncidarse para cumplir la Ley de Moisés:

2 Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo. 3 Porque la circuncisión somos nosotros, los que por medio del Espíritu de Dios adoramos, nos enorgullecemos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en esfuerzos humanos. (Filipenses 3:2-3)

¿Por qué es razonable pensar que Pablo no habría escrito aquellas palabras de condenación contra los judíos? Porque Pablo dijo que Dios no rechazó a Israel:

Digo entonces: ¿Acaso ha desechado Dios a su pueblo? ¡De ningún modo! Porque yo también soy israelita, descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamín. 2 Dios no ha desechado a su pueblo, al cual conoció con anterioridad. (Romanos 11:1-2)

Pablo creyó que los judíos rechazaron a Cristo porque Dios los había cegado y endurecido respecto a Jesús, a fin de salvar a los gentiles. Así, cuando la totalidad de los gentiles hayan alcanzado una relación con Dios, a través de Cristo, entonces  los judíos recobrarán la “vista” y serán salvos :

       7 Entonces ¿qué? Aquello que Israel busca no lo ha alcanzado, pero los que fueron escogidos lo alcanzaron y los demás fueron endurecidos; 8 tal como está escrito:

Dios les dio un espiritu de estupor, ojos con que no ven y oidos con que no oyen, hasta el dia de hoy.

9 Y David dice:

Su banquete se convierta en lazo y en trampa,
y en piedra de tropiezo y en retribucion para ellos.
10 Oscurezcanse sus ojos para que no puedan ver,
y dobla sus espaldas para siempre.

11 Digo entonces: ¿Acaso tropezaron para caer? ¡De ningún modo! Pero por su transgresión ha venido la salvación a los gentiles, para causarles celos. 12 Y si su transgresión es riqueza para el mundo, y su fracaso es riqueza para los gentiles, ¡cuánto más será su plenitud! 13 Pero a vosotros hablo, gentiles. Entonces, puesto que yo soy apóstol de los gentiles, honro mi ministerio, 14 si en alguna manera puedo causar celos a mis compatriotas y salvar a algunos de ellos. 15 Porque si el excluirlos a ellos es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos? ……..25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 26 y así, todo Israel será salvo; tal como está escrito:

El Libertador vendra de Sion;
apartara la impiedad de Jacob.
27 Y este es mi pacto con ellos,
cuando yo quite sus pecados.

28 En cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección de Dios, son amados por causa de los padres; 29 porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. 30 Pues así como vosotros en otro tiempo fuisteis desobedientes a Dios, pero ahora se os ha mostrado misericordia por razón de la desobediencia de ellos, 31 así también ahora éstos han sido desobedientes, para que por la misericordia mostrada a vosotros, también a ellos ahora les sea mostrada misericordia. 32 Porque Dios ha encerrado a todos en desobediencia para mostrar misericordia a todos. (Romanos 11)

Entonces, si Pablo realmente escribió en su primera carta a los Tesalonicenses  que “el castigo de Dios” vendrá sobre los judíos “con toda severidad”, después parece haber cambiado de opinión en su carta a los Romanos. Si no, ¿por qué Pablo  habría  de pensar que Dios  castigaría a quienes Él mismo cegó y endureció para beneficio de los gentiles? Sin duda, esto es una gran contradicción.  Peor aún,  Pablo dice en otra carta que el diablo es quien ciega a los incrédulos para que no estén dispuestos a aceptar el evangelio:

3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. (2 Corintios 4:3-4)

Surge la pregunta, ¿quién es el que causa la ceguera?, ¿Dios o el Diablo?. Y si Dios y/o el Diablo son los responsables de la ceguera espiritual de los incrédulos, ¿por qué merecen castigo?.

EL MAL USO DE LA PALABRA SIMIENTE

El Apóstol Pablo, en su carta a los Gálatas, tuerce deliberadamente el significado contextual del singular “simiente” (descendencia) en la promesa hecha a Abraham:

Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su simiente. No dice: y a las simientes, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu simiente, es decir, Cristo. (Gálatas 3:16)

Note que Pablo está afirmando que la promesa de Dios a Abraham fue hecha para Jesus, argumentando que el sustantivo “simiente” está en singular. Leamos ahora lo que dice el libro de Génesis:

14 Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, 15 pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu simiente para siempre. 16 Y haré tu simiente como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu simiente podrá contarse. (Génesis 13:15-16)

En Hebreo, la palabra usada  para “simiente” en Génesis 13:15-16 es “zera”, un sustantivo singular,  pero es común que se utilize como un colectivo. En la traducción griega (Septuaginta) se usa la palabra singular “sperma” para referirse a “simiente”, que también está en singular, pero puede también usarse como un plural.  Entonces, es el contexto que determina si “zera” o “sperma” se refiere a un único descendiente  o a descendientes. Pero el texto cláramente nos indica que se trata de los descendientes de Abraham, y no de uno, ya que dice “haré tu simiente como el polvo de la tierra”, es decir, una simiente muy numerosa, incontable. Pablo ha utilizado un argumento engañoso para inducir a sus lectores a creer que la simiente se refería únicamente Jesús.

Distorsión del texto de Isaías 28:16

El texto Hebreo de Isaías 28:16 dice:

Por tanto, así dice Jehová Dios: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que confíe en ella no será perturbado (Isaías 28:16)

La traducción griega Septuaginta lo vierte así:

Por tanto, así dice el Señor, vean, Yo coloco para los fundamentos de Sion una piedra costosa, escogida, angular, y preciosa para sus fundamentos; y el que crea en Él de ningún modo será avergonzado.

La diferencia revelante es que el texto Hebreo dice que quien confíe en la piedra no será perturbado, mientras que la Septuaginta dice que quien crea en el Señor no será avergonzado.

Ahora leamos como Pablo hace uso de este texto:

30 ¿Qué diremos entonces? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, alcanzaron justicia, es decir, la justicia que es por fe; 31 pero Israel, que iba tras una ley de justicia, no alcanzó esa ley. 32 ¿Por qué? Porque no iban tras ella por fe, sino como por obras. Tropezaron en la piedra de tropiezo, 33 tal como está escrito:

He aqui, pongo en Sion una piedra de tropiezo y roca de escándalo;
y el que crea en Él no será avergonzado.

Pero ni el texto Hebreo ni la Septuaginta dicen que sea una piedra de tropiezo y una roca de escándalo. Pablo ha extraído esto del capítulo 8 de Isaías:

Él [Jehová] será un santuario. Pero será una piedra de tropiezo
para las dos casas de Israel; ¡una roca que los hará caer!
¡Será para los habitantes de Jerusalén un lazo y una trampa! (Isaías 8:14)

Entonces, lo que ha hecho Pablo es interpolar Isaías 8:14 en Isaías 28:16, para inducir sin base a sus lectores a creer que Jesús fue una piedra de tropiezo para los Judíos predicha en el Antiguo Testamento.

NADIE PUEDE SER JUSTO POR EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY

Pablo se contradice en su carta a los Romanos. En el capítulo 2 dice que los que obran según la Ley de Moisés son declarados justos:

porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. (Romanos 2:13)

Pero en el capítulo 3 niega que por obrar según la Ley alguien pueda ser justo:

ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. (Romanos 3:20)

Y en su carta a los Gálatas, Pablo también niega que el cumplimiento de la Ley pueda hacer que alguien sea justo ante de Dios:

10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; (Gálatas 3:10-11)

Sin embargo, en el Evangelio de Lucas se dice que Zacarías y Elisabet, que fueron los padres de Juan el bautista, eran justos e irreprensibles porque cumplían la Ley de Moisés, lo cual está en clara contradicción con el pensamiento paulino:

5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. 6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. (Lucas 1:5-6)

 Por otro lado, Pablo utiliza fuera de contexto una porción del libro de Deuteronomio para probar que la justicia que es por la fe es mejor que la justicia de las obras de la Ley. Leamos esto en el capítulo 10 de su carta a los Romanos:

4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. 5 Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. 6 Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo);  7 o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos). 8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Romanos 10:4-9)

En la porción de la carta arriba citada, Pablo utiliza   una porción del capítulo 30 del libro del Deuteronomio.  Leámosla para entender su contexto:

11 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. 12 No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? 13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? 14 Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. 15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.

Noten que esta porción del Deuteronomio, contrario a los que dice Pablo, no se refiere a la fe, sino al cumplimiento de los estatutos de la Ley.  Dice que el contenido de la Ley no es dificil de cumplir, y que no está lejos, sino muy cerca para que se cumpla. Pablo ha cortado este texto para no mostrar a sus lectores que éste SÍ exige el cumplimiento de la Ley. Cabe mencionar que a pesar de que este texto enfatiza que no es dificl cumplir la Ley, el apóstol Pedro dijo que la Ley de Moises  era una carga muy pesada que nadie pudo soportar:

Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11 Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos.” (Hechos 15:10-11)

Si Pedro y Pablo pensaron  esto sobre la Ley Mosaica no cabe duda que estaban en total contradicción con las supuestas palabras de Jesús en el capítulo 5 de Mateo:

17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

  Estas contradicciones de Pablo fueron comentadas por el filósofo pagano Porfirio, en el siglo III, en su obra “Contra los Cristianos”:

Entonces él [Pablo] rápidamente se vuelve como un hombre que despierta del sueño asustado, gritando: “Yo, Pablo doy testimonio que si cualquier hombre hace una cosa de la ley, es deudor de la ley entera” [Gálatas 5:3]. Esto es lo mismo que decir simplemente que no es correcto escuchar las cosas que se dicen en la ley. Este excelente compañero, de mente y entendimiento sanos, instruido con exactitud en la ley de sus padres, quien a menudo ha recordado a Moisés tan inteligentemente, parece estar empapado de vino y borrachera, porque hace una aseveración que remueve la ordenanza de la ley, diciendo a los gálatas: “¿Quién los ha embrujado a ustedes para que no obedezcan la verdad?”, es decir, el Evangelio. [Gálatas 3:1]. Entonces exagerando con horror esto para un hombre que obedece la ley, dice: “Cuántos están bajo ley, están bajo maldición” [Gálatas 3:10]. El hombre que escribe a los romanos: “La ley es espiritual” [7:14] y otra vez: “La ley es santa, y el mandamiento santo y justo”, ¡pone bajo maldición a los que obedecen lo santo! Entonces, completamente confundiendo la naturaleza de la cuestión, confunde todo el asunto y lo oscurece, de modo que el que lo escuche, se marea cada vez más y lo hace tropezar contra las dos cosas como si estuviera en la oscuridad de la noche: tropezando con la ley, y chocando con el Evangelio en confusión, debido a la ignorancia del hombre que lo lleva de la mano.

Miren aquí, vean este registro del inteligente compañero. Después de incontables declaraciones que él tomó de la ley para obtener apoyo, hace vacío el juicio de sus propias palabras al decir: “Porque la ley entró para que abundara la ofensa”, y antes estas palabras: “El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley”. [1 Corintios 15:56]. El prácticamente corta su propia lengua con una espada, y desmenuza la ley sin misericordia, miembro por miembro. Este es el hombre que en muchas formas se inclina a obedecer la ley y que dice que es digno de alabanza vivir de acuerdo a ella. Y al mantener esta opinión ignorante, que ejecuta tal como la imagina por costumbre, ha anulado su propio juicio en todas las otras ocasiones.

SANTIAGO REFUTA A PABLO

El pensamiento paulino de salvación sin obras, parece no haber sido del agrado de Santiago, el hermano de Jesús. Por ejemplo, existe una clara controversia entre Pablo y Santiago en lo que se refiere a cómo Abraham fue declarado justo por Dios. Según Pablo, Abraham fue declarado justo por Dios debido a  su fe, y no por las obras que hizo:

2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia…..Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia. (Romanos 4:2-5,9)

Pero en este caso el contexto parece indicar que Pablo se refiere no a “las buenas obras” en general, sino a las obras de la Ley de Moisés:

9 ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia. 10 ¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. 11 Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia; 12 y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. 13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. 15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. 16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros (Romanos 4:9-16)

No obstante, Pablo sí afirma en la carta a los Efesios que ninguna buena obra es contada para la salvación, pero sí por la fe:

8 porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 9 No por obras, para que nadie se gloríe, 10 pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. (Efesios 2:8-10)

Y Pablo también dice:

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley (Romanos 3:28)

En cambio, Santiago piensa lo contrario, a saber, que Abraham fue justificado por las obras, y no solo por la fe:

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? 21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? 23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. (Santiago 2:20-24)

Es muy probable que la carta de Santiago haya sido escrita para corregir o contradecir a Pablo intencionalmente. Hemos podido leer que Pablo dice que Abraham fue declarado justo  por Dios por su fe, no por las obras, y Santiago escribe todo lo contrario.

ESCATOLOGÍA

En lo que se refiere a la escatología paulina, podemos afirmar que para Pablo su mundo estaba pronto a ser condenado, y  próximo a desaparecer, y teniendo en mente el premio celestial, su recomendación a los cristianos solteros fue que mejor permanezcan sin casarse, por que el fin estaba muy cerca. Pero si tuvieran  tentaciones sexuales  mejor que se casen:

1 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer. 2 No obstante, por razón de las inmoralidades, que cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido…………. 7 Sin embargo, yo desearía que todos los hombres fueran como yo. No obstante, cada cual ha recibido de Dios su propio don, uno de una manera y otro de otra. 8 A los solteros y a las viudas digo que es bueno para ellos si se quedan como yo. 9 Pero si carecen de dominio propio, cásense; que mejor es casarse que quemarse. ……29 Lo que quiero decir, hermanos, es que nos queda poco tiempo. De aquí en adelante los que tienen esposa deben vivir como si no la tuvieran; 30 los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran algo, como si no lo poseyeran; 31 los que disfrutan de las cosas de este mundo, como si no disfrutaran de ellas; porque este mundo, en su forma actual, está por desaparecer.(1 Corintios 7:1-2,7,8,29-31)

Ya pasaron 2000 años de estas falsas alarmas, el mundo todavía continúa, y éstos consejos paulinos de promover el celibato, y de no atender a la familia plénamente han sido y son perjudiciales. De hecho en éstos se basa el celibato instituído en la Iglesia Católica. Pero el consejo de Pablo parecía razonable si el fin del mundo estaba cerca. Esto indica que él, y muchos cristianos del primer siglo vivieron engañados por un equivocado sentido de urgencia, al igual que los Testigos de Jehová en la actualidad. Por ejemplo, Pablo pensaba que no moriría, sino que  el fin del mundo vendría antes, y él sería arrebatado al cielo junto con los demás cristianos de su época:

…Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido [en la muerte];  porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con [el] Señor. Por consiguiente, sigan consolándose unos a otros con estas palabras. (1 Tesalonicenses 4:15-18; Traducción del Nuevo Mundo)

Sin embargo, según la tradición, Pablo fue decapitado en Roma por el emperador Nerón, y no arrebatado al cielo junto a la Iglesia de su tiempo. Esto también lo comentó el filósofo Porfirio:

La mentira de Pablo llega a ser muy clara cuando dice: “Nosotros, los que vivimos”. Porque esto fue dicho hace trescientos años, y nadie en ninguna parte ha sido arrebatado, ya sea Pablo o algún otro. Así que actualmente se habla poco de este dicho de Pablo, se ha suprimido por confuso.

Observemos lo que Pablo dijo: “El Señor habló a Pablo en una visión nocturna: “No temas, sino habla, porque yo estoy contigo y ningún hombre te hará daño””. [Hechos 18:9,10]. Tan pronto como hubo alcanzado Roma, este excelente compañero, que dijo que juzgaríamos a ángeles, ¡perdió su cabeza! Y Pedro además, que recibió autoridad para alimentar a los corderos, fue clavado en una cruz y empalado en esta, sin contar a muchos otros, que tuvieron opiniones como las de ellos, ya sea fueron quemados o muertos al recibir alguna clase de castigo o maltrato. Que una multitud de hombres sea cruelmente castigada, para alcanzar su propia fe y gracia, no es digno de la voluntad de Dios, ni siquiera de la de un hombre piadoso, mientras la esperada resurrección y venida siguen desconocidas…

(Porfirio, Contra los Cristianos)

Por otro lado, es Pablo quien interpreta que la muerte humana es consecuencia del pecado heredado por la desobediencia del primero hombre, Adán, y por eso Dios envío a su hijo Jesús como un segundo Adán:

12 Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron …… 17 Pues si por la transgresión de un solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de un solo hombre, Jesucristo.(Romanos 5:12,17)

21 De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos. 22 Pues así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos volverán a vivir……(1 Corintios 15:21-22)

De esta manera, Jesucristo, como un segundo Adán resucita a los muertos con cuerpos espirituales y no físicos:

44 se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. Si hay un cuerpo natural, también hay un cuerpo espiritual. 45 Así está escrito: «Él primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente»; el último Adán, en el Espíritu que da vida. 46 No vino primero lo espiritual sino lo natural, y después lo espiritual. 47 El primer hombre era del polvo de la tierra; el segundo hombre, del cielo. 48 Como es aquel hombre terrenal, así son también los de la tierra; y como es el celestial, así son también los del cielo. 49 Y así como hemos llevado la imagen de aquel hombre terrenal, llevaremos también la imagen del celestial. (1 Corintios 15:44-49)

El  CUERPO HUMANO COMO ALGO CORRUPTO

De esto Pablo deduce que el cuerpo que tenemos es una prisión mortal corrupta y miserable:

24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? 25 Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne, a la ley del pecado. (Romanos 7:24-25)

50 Os declaro, hermanos, que el cuerpo mortal no puede heredar el reino de Dios, ni lo corruptible puede heredar lo incorruptible. 51 Fijaos bien en el misterio que os voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, 52 en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. 53 Porque lo corruptible tiene que revestirse de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad. 54 Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria. (1 Corintios 15:50-54)

18 Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. 19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. 21 Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas. (Filipenses 3:18-21)

LA INFERIORIDAD DE LA MUJER

Pablo enseña en su carta a los Gálatas que entre cristianos no debe haber distinción de raza o de sexo:

26 Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús, 27 porque todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo. 28 Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. 29 Y si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa. (Gálatas 3:26-29)

No obstante, en la primera carta a Timoteo Pablo dice que la mujer es inferior al hombre y no está permitido que ella enseñe algo al hombre:

11 La mujer debe aprender con serenidad, con toda sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe al hombre y ejerza autoridad sobre él; debe mantenerse ecuánime. 13 Porque primero fue formado Adán, y Eva después. 14 Además, no fue Adán el engañado, sino la mujer; y ella, una vez engañada, incurrió en pecado. 15 Pero la mujer se salvará siendo madre y permaneciendo con sensatez en la fe, el amor y la santidad. (1 Timoteo 2:11-15)

Algunos creen que esta carta no fue  escrita por Pablo porque contradice lo que dijo en Gálatas. Sin embargo, ésta carta fue compilada por la Iglesia del siglo II como siendo de Pablo. Y lo que resalta del argumento usado para minimizar el papel de la mujer es que Pablo (o el autor falsificador) apela a una interpretación literal del relato de Adán y Eva. Pero es indudable que para Pablo la historia de Adán y Eva relatada por el libro de Génesis fue real, ya que en otras cartas que se consideran auténticas por la mayoría, Pablo se refiere a Adán como un personaje real.

Anuncios

Un Comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s